Yolanda Santana Ayala, fue condenada a un año de privación de libertad el pasado 6 de julio por negarse a pagar la acumulación de multas emitidas a su persona. La presa política estaba retenida en la conocida cárcel de mujeres El Guatao, en el municipio de La Lisa, sin embargo el miércoles sin previo aviso fue trasladada a la prisión Ceiba 2, en Caimito según una llamada telefónica que ella misma hizo a la sede nacional del Movimiento Damas de Blanco.

Ángel Moya Acosta, el expreso político, confirmó a Radio Martí el trasladado de Santana Ayala. “En horas de la mañana fue trasladada hacia Ceiba 2, más lejos”, denunció Moya.

Las multas más comunes aplicadas a las mujeres que integran este movimiento de derechos humanos en Cuba, son las concernientes a la Disposición Legal 141. Art. 2, inciso h) que sanciona a los ciudadanos que violen “el dispositivo de seguridad” de las fuerzas del orden.

Los llamados “dispositivos de seguridad” contra los disidentes son establecidos por la Seguridad del Estado y están compuestos por oficiales uniformados, agentes de distintas fuerzas del Ministerio del Interior y civiles de las Brigadas de Respuesta Rápida.

El movimiento activista de las damas de blanco denuncia sin embargo, la violaciones del mismo régimen cubano durante los procesos penales.


Santana Ayala denunció desde la prisión la continua presión por parte de agentes de la seguridad de estado para provocar discordia entre la presa política y las presas comunes. Al respecto Moya dijo, “Seguridad del Estado no ha podido doblegar a Yolanda Santana Ayala, y a partir de esta situación comenzó a poner en práctica una serie de métodos con el objetivo de doblegarlas. En el Destacamento donde estaba Santana Ayala, Seguridad del Estado ordenó a las carceleras que redujeran el tiempo de llamadas así como la frecuencia de uso del teléfono de las presas para hacer ver que la razón era la presencia de Yolanda Santana ahí, y que se vieran afectadas ahí”.

A Santana Ayala además la pusieron en una celda de castigo inmediatamente de ingresar a prisión como forma de castigo, ya que no había cometido ninguna violación del reglamento penitenciario.

“Está en una celda de castigo porque dicen que no hay espacio en los albergues», dijo su hija Yaíma González, en una entrevista para Radio Martí dos días después del encarcelamiento de la activista.

«Ella está firme en sus principios. Ella no quiere trato con la Seguridad de Estado», declaró entonces la hija de la opositora.

Ademas de Santana Ayala, hay tres damas de blanco más cumpliendo prisión y/o en espera de sanciones; todas por motivos políticos, justificados en forma de impago de multas o por supuestos delitos de perjurio, desacato y desobediencia. Las otras tres damas de blanco son Martha Sánchez, Nieves Matamoros González, y Aimara Nieto Muñoz.