Víctor Ignacio Cuerdo, de nacionalidad cubana, murió este miércoles en Medellín tras ser drogado en un bar, robado y dejado en la calle a su suerte, según informa el periódico El Colombiano.

Los hechos ocurrieron en un bar del popular Parque Lleras, lugar al que el cubano había ido con un compañero de trabajo de origen hondureño.

«Estaban bebiendo y se les acercaron dos mujeres a ponerles conversación. El sobreviviente (ingeniero hondureño) manifestó no recordar nada después de un rato, sino hasta que estuvo en el hospital», señaló un investigador del caso.

Según fuentes oficiales, ambos fueron llevados a un auto y permanecieron allí, probablemente inconscientes, por un rato. En la madrugada del jueves fueron encontrados en el municipio Caldas y llevados por la Policía a un hospital.


«Un oficial llevó al cubano hasta el hospital, pensando que tal vez estaba borracho, pero allí murió», declaró el alcalde de Caldas.

Los estudios arrojaron que en el cuerpo del occiso había rastros de un medicamento que se utiliza para sedar o como parte del tratamiento para aliviar convulsiones y epilepsias.

Cuerdo, quien trabajaba para una empresa de tecnología especializada, se encontraba en ese país para participar en un encuentro sobre ingeniería hidroeléctrica.