Yonder Alonso ha golpeado siete jonrones en el Spring Training 2018 y está encendido con su swing de cara a comenzar la temporada de MLB. Después de contar con un lento historial de abril a julio, con esta línea ofensiva en su carrera .259/.332/.396, Alonso viajó a su primer All-Star Game en 2017.


La pregunta de muchos fans de los Indios es si él podrá encabezar los cintillos en Progressive Field, sobre todo llenando el espacio que dejó Carlos Santana. Vamos por partes:

El proceso: Los Indios de Cleveland enviaron a su inicialista estelar, Carlos Santana, hacia Filadelfia, para optar por el calibre en ascenso de Yonder Alonso. Para muchos fans en Ohio, el canje aún no tiene sentido: Santana era de los primeras bases élite, golpeó 23 jonrones y empujó 79 carreras con 88 bases por bolas y .350 wOBA. Aun así, la oficina central de la Tribu lo dejó en manos de los Filis, quienes contrataron a Santana por $60 millones y tres temporadas. De esa manera, Cleveland aprovechó la opción de Alonso, quien venía de su mejor campaña de poder (con 28 jonrones y 67 empujadas) jugando para Oakland y Seattle en 2017.

Variantes del negocio: Vamos a partir de que Encarnación fue una inversión de los Indios por $60 millones y tres años, con una posible extensión para una cuarta temporada. Si de dinero se trata, ese fue el máximo valor que desembolsaron los Indios, así que difícilmente habrían pensado en pagar esa misma cantidad una vez más, como los Filis hicieron con Santana.

Teniendo a Edwin Encarnación como bateador designado, los Indios aprovecharán el bate zurdo del cubano Alonso por al menos dos campañas, después de su contrato firmado en diciembre por $16 MM y dos campañas. Si el plan no funciona, todavía Cleveland tienen profundidad y una ejecución pendiente: El novato de 21 años, Bobby Bradley, ha tenido un candente Spring Training 2018 (ha bateado .391/.440/.565) y esperará estar listo en las granjas.


Lo que los Indios necesitan de Alonso: En la liga más ofensiva de las Mayores, Cleveland sobresale por su talento curtido en el line up. Francisco Lindor, José Ramírez, Jason Kipnis y Edwin Encarnación sobresalen en una combinación de poder y velocidad, que completan con Mike Napoli, Lonnie Chisenhall y Bradley Zimmer. Así que, la llegada de Alonso y su nuevo swing de poder, supone que ahí habrá mayor producción. Sin embargo, si Alonso no golpea en el power, entonces el primer año de su contrato será un fiasco.

Un dato para saltar del asiento: Mientras te tomas tu taza de café en la mañana, deberías saber esto: En la historia de los Indios hay 48 bateadores de 30-90, Earl Averill (1931) hasta Encarnación (2017), así que el reto de Alonso está ‘lejos’… aunque podría estar cerca.

Clave principal después de la primavera: Si el cubano elimina sus problemas contra lanzadores zurdos (batea para solo .652 OPS en su carrera), posiblemente gane más confianza aún para golpear en el line up de los Indios. La competencia estará, aunque la Tribu necesitará que él esté saludable y rindiendo, ya que es una de sus más recientes inversiones.