Enrique Rivas, alcalde de Nuevo Laredo, garantizó que los cubanos atascados en la ciudad recibirán la ayuda que necesiten.

Rivas negó poseer información sobre deportaciones de los aproximadamente 500 cubanos que permanecen en esa locación mexicana y ansían llegar a Estados Unidos.

Independientemente de la ayuda, en la comunidad cubana en Laredo, hay una calma tensa, existe una zozobra y una angustia por no saber que les depara el futuro.