
Un estacionamiento que parece una escultura, una caja de vitrales suspendida y un condominio con un enorme hueco en su fachada: el Gran Miami ofrece un recorrido arquitectónico que merece una pausa, una fotografía y una segunda mirada.
La selección reúne cinco construcciones en Miami Beach, Miami y Opa-locka, cada una con una forma distinta de transformar el paisaje urbano. Algunas pueden disfrutarse desde la calle; otras permiten conocer su interior mediante actividades o recorridos programados. La clave es organizar la salida según su ubicación y sus condiciones de acceso.
1111 Lincoln Road: el garaje que convirtió el hormigón en protagonista
En la intersección de Lincoln Road y Alton Road, en Miami Beach, 1111 Lincoln Road rompe con la imagen habitual de un estacionamiento. Herzog & de Meuron diseñó una estructura abierta donde las losas de hormigón, los soportes y las distintas alturas entre niveles forman parte del atractivo visual.
El proyecto reúne estacionamiento, comercios y otros usos, con una arquitectura que deja su estructura a la vista. Desde el exterior, los espacios abiertos permiten apreciar cómo cambia la silueta del edificio según el ángulo desde el que se observe.
La dirección es 1111 Lincoln Road. Para una primera visita, el exterior ofrece una buena aproximación al diseño. El uso del estacionamiento, los establecimientos y los espacios para eventos debe ajustarse a sus respectivas condiciones de acceso y tarifas.
YoungArts Jewel Box: una caja de vitrales que parece flotar
En 2100 Biscayne Boulevard, en Miami, el antiguo complejo de Bacardi alberga hoy la sede nacional de YoungArts. Allí se encuentra el Jewel Box, una construcción elevada sobre un soporte central que llama la atención por su volumen suspendido y sus paredes de vitrales.
Diseñado por Ignacio Carrera-Justiz, el edificio utiliza una estructura en voladizo: sus plantas se extienden hacia los cuatro lados desde el núcleo central. Esa solución ayuda a crear la impresión de una caja que flota sobre la plaza.
La parada también permite descubrir otra faceta de Miami: la relación entre su patrimonio arquitectónico y los espacios dedicados a la creación artística. YoungArts ha convertido el antiguo conjunto empresarial en un campus para artistas y actividades culturales.
Conviene plantear la visita como una observación exterior y consultar la programación de la institución si se desea entrar. La presencia del edificio en un campus cultural no implica que todos sus espacios estén abiertos permanentemente.
New World Center: arquitectura de Frank Gehry y música en Miami Beach
El New World Center, ubicado en 500 17th Street, es la sede de la New World Symphony y una obra de Frank Gehry que conecta arquitectura, música y tecnología. La institución lo presenta como la única obra encargada al arquitecto en Florida.
Para quienes desean conocerlo por dentro, la información oficial anuncia visitas guiadas los lunes y miércoles a las 3:00 p. m., salvo indicación contraria. El precio es de 15 dólares por persona y la duración aproximada, de 45 a 60 minutos.
Es importante reservar una fecha disponible: la New World Symphony cancela los recorridos que no tengan ninguna reserva 24 horas antes de su inicio. Por eso, presentarse sin haber comprobado el calendario puede terminar en una visita limitada al exterior.
El entorno ofrece otro motivo para regresar. En las fechas programadas, los conciertos WALLCAST llevan las actuaciones a la gran pared exterior del edificio y permiten seguirlas desde SoundScape Park.
Atlantis: el condominio de Brickell con un patio abierto en las alturas
En 2025 Brickell Avenue, el Atlantis Condominium destaca por una abertura cuadrada que interrumpe su fachada. Diseñado por Arquitectonica, el edificio incorpora un espacio conocido como sky court, que puede describirse como un patio elevado para los residentes.
Según el estudio, la torre tiene 20 pisos y 96 apartamentos. En el patio aparecen los elementos que hacen reconocible al conjunto: una escalera de caracol roja, una pared amarilla ondulada y una palmera, además de una bañera de hidromasaje.
El contraste entre la fachada de vidrio, el vacío central y los colores convierte al Atlantis en una parada especialmente atractiva para observar cómo la arquitectura puede romper la uniformidad de una torre residencial.
Se trata de un condominio privado. La propuesta para el visitante es contemplarlo desde el espacio público; el patio elevado y sus comodidades pertenecen al ámbito residencial.
El antiguo ayuntamiento de Opa-locka: cúpulas y arcos con historia
El recorrido cambia de época y de estilo en 777 Sharazad Boulevard, donde se encuentra el histórico edificio del ayuntamiento de Opa-locka. Construido en 1926, presenta cúpulas bulbosas, arcos de herradura y elementos inspirados en minaretes.
Su apariencia forma parte de la identidad de Opa-locka, una ciudad independiente dentro de Miami-Dade. El proyecto urbano impulsado por Glenn Curtiss tomó como inspiración Las mil y una noches, una influencia que también aparece en nombres de calles como Ali Baba, Aladdin y Sharazad.
La historia oficial de la ciudad explica que Curtiss y el arquitecto Bernhardt Muller desarrollaron un conjunto de edificios con cúpulas, minaretes y escaleras exteriores. Aunque el huracán de septiembre de 1926 destruyó muchas construcciones, los ejemplos que sobrevivieron conservaron esa imagen singular. Para esta parada, lo prudente es planificar la observación exterior y respetar cualquier restricción de acceso publicada en el lugar.
Cómo organizar el recorrido
1111 Lincoln Road y el New World Center pueden combinarse en una salida por Miami Beach, especialmente si se reserva con anticipación la visita guiada al centro musical.
El Jewel Box y el Atlantis permiten preparar otro recorrido por Miami, con paradas en Biscayne Boulevard y Brickell. Opa-locka merece una salida aparte para apreciar su arquitectura histórica sin sumar todos los desplazamientos a una misma jornada.
La propuesta invita a mirar la ciudad con más atención: detenerse ante una estructura abierta, descubrir un edificio suspendido o buscar el patio que atraviesa una torre. Cinco paradas que muestran cuánto puede cambiar el Gran Miami de una fachada a la siguiente.





