Escuelas de Miami-Dade pidieron $30 millones para protegerse de tiroteos en las escuelas después del debate tras la masacre en Florida donde murieron 17 personas.


El dinero será utilizado para vidrios blindados, sistemas avanzados de monitoreo de medios sociales y trabajadores sociales que traten de identificar a estudiantes con problemas antes de que lleguen a la violencia.

Las autoridades de Miami-Dade también quieren contratar a más policías y trabajadores de salud mental, aumentar la seguridad en las escuelas con puertas automáticas y mejores sistemas de altavoces, así como la compra de software y la contratación de personal para identificar amenazas potenciales en los medios sociales.

La solicitud fue enviada el martes en una carta de Alberto Carvalho, superintendente escolar de Miami-Dade, así como varios funcionarios, entre ellos el alcalde de Miami-Dade, Carlos Giménez, y la fiscal estatal Katherine Fernández Rundle, al presidente de la Cámara estatal, Richard Corcoran, y al presidente del Senado estatal, Joe Negron.

“Tenemos que hacer todo lo posible para proteger a las escuelas y salvaguardar a los niños”, decía la petición.

La solicitud incluye $10 millones para 100 policías escolares adicionales. Con otros $8 millones más, el sistema escolar contrataría a 75 profesionales de salud mental y trabajadores sociales enfocados en intervenir ante estudiantes con problemas potenciales.


Actualmente Miami-Dade recibe en este momento $10 millones del programa estatal Escuelas Seguras.