Una mesera que trabaja en el restaurante Anita’s New Mexico Style Café, en Ashburn, sufrió en carne propia el racismo cuando un cliente le dejo una nota en la cuenta.

«Fue muy bueno el servicio, pero yo no doy propinas a gente negra», decia el mensaje que le dejo el cliente a la mesera.

Los clientes era una pareja blanca de unos 20 años que según la mesera en ningún momento fueron groseros con ella.

«Sólo les diría que no me hirieron. Sólo me hicieron más fuerte» dijo la mesera sobre el desagradable incidente.