Matthew Desmond, sociólogo de la Universidad de Princeton, ha llamado a la deducción de impuestos a los intereses hipotecarios, lo que les permite a los propietarios recortar hasta 1 millón de su factura impositiva, un «motor de la desigualdad estadounidense», reporta Miami New Times.


Un estudio publicado por el sitio web Apartment List muestra exactamente por qué: los residentes de Miami con más poder adquisitivo reciben un 75% más de asistencia federal de vivienda que la gente pobre gracias a esa regla.

El estudio muestra que lospropietarios de bienes raíces absorben mucho más dinero del gobierno gracias a las deducciones de interés hipotecario que las personas pobres reciben a través de la asistencia federal de vivienda de la Sección 8.

Es de esta manera que los investigadores de Apartment List determinaron que más de la mitad de la asistencia federal de vivienda en Miami se dedica a ayudar a las personas con el nivel más alto de ingresos, en comparación con las más bajas.

«En 2015, la deducción de interés hipotecario (MID) le costó al gobierno federal 71 mil millones, más del doble del financiamiento de 29,900 millones para la Sección 8. El MID es un beneficio altamente regresivo, con el 85% de gasto destinado a hogares de altos ingresos», asegura el estudio.


La deducción de interés hipotecario es de alcance simple: el gobierno federal le permite deducir de sus impuestos cualquier interés que pague en su hipoteca. Pero en realidad, solo beneficia a los ricos.

Según la publicación, el 90% de los 71 mil millones que el gobierno federal devolvió a través de las deducciones hipotecarias fue para personas que ganaron 100,000 dólares al año o más. Esto se debe a que el valor de su deducción hipotecaria aumenta junto con el valor de su hipoteca: el interés del 5% en una vivienda de 5 millones equivale a mucho más dinero que un recorte del 5% por ciento de una propiedad de 50,000.

Decenas de economistas se han quejado de la deducción a lo largo de los años. Esta política, además de recompensar a los ricos, infla los precios de la vivienda para todos los demás porque permite que las personas ahorren dinero después de impuestos si cobran más deudas.