Mariela Castro, hija del dictador Raúl Castro, negó durante una entrevista con Edmundo García que las UMAP fueran campos de concentración.


Mariela describió las UMAP como «unidades de trabajo en el campo» minimizando el sufrimiento de miles de homosexuales que fueron llevados por la fuerza a a esos centros y sometidos a trabajo forzado.

La hija del dictador reconoció problemas en alguna de ellas y criticó la forma en que el Ministerio del Interior recogió a las personas para llevarlas a los campos de trabajo forzado pero minimizó la crueldad del castigo a que eran sometido los que ahí eran enviados.

“Nosotros íbamos a la escuela al campo. ¿Ir a la escuela al campo eran campos de concentración? Mira que aprendimos mucho y nos divertimos mucho y lo cuestionábamos todo. Si lo pasábamos de lo más bien…” dijo Mariela comparando las dos situaciones.

Muchos son los testimonios de los cubanos que fueron sometidos a los campos de concentración de la UMAP de los abusos que se cometian en esos campamentos sobre todo a homosexuales.