Luis Manuel Otero Alcántara en Miami: «Vengo a trabajar», afirma tras salir de cinco años de prisión en Cuba

Apenas unas horas después de aterrizar en Estados Unidos, el artista y expreso político cubano Luis Manuel Otero Alcántara dejó claro que su llegada al exilio no representa un retiro de la lucha por la libertad de Cuba.

Durante un encuentro celebrado este sábado en la Ermita de la Caridad del Cobre, en Miami, el cofundador del Movimiento San Isidro resumió sus planes con una frase que marcó el tono de su intervención:


«Me voy a divertir, por supuesto. Pero vengo a trabajar».

El activista arribó a Miami alrededor de las 5:10 de la tarde en el vuelo American Airlines AA2706 procedente de La Habana, luego de pasar cinco años encarcelado en la prisión de máxima seguridad de Guanajay, en la provincia de Artemisa.

Una Virgen rota como símbolo de Cuba

Su primera parada fue la Ermita de la Caridad, donde llevó una imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre que trasladó desde Cuba en estado deteriorado.

Ante la pregunta de si la imagen o Cuba eran las que estaban realmente rotas, respondió:

«Ambos. Tú también estás roto. Todos estamos rotos».


Con esas palabras hizo referencia al sufrimiento provocado por la separación familiar, el encarcelamiento y el exilio que han vivido miles de cubanos.

Más de 4,000 obras creadas en prisión

Otero Alcántara aseguró que, pese a las condiciones de encarcelamiento, las autoridades penitenciarias le permitieron continuar pintando.

Según explicó, logró sacar de Cuba más de 4,000 obras realizadas durante su tiempo en prisión, aunque alrededor de 200 fueron retenidas debido a su contenido.

«Ellos sabían que si yo no pintaba me moría», afirmó.

El artista sostuvo que esa posibilidad no fue una concesión del régimen, sino el resultado de décadas de presión ejercida por el exilio cubano y la comunidad internacional.

Ahora planea organizar una exposición para mostrar esas piezas y documentar la experiencia humana del encarcelamiento político en Cuba.

«Hay que preparar cívicamente al pueblo»

Durante su intervención insistió en que el cambio político en Cuba dependerá principalmente de los propios cubanos.

«Armar de un pensamiento cívico al pueblo cubano es lo que nos toca a nosotros.»

También sostuvo que las futuras protestas deben centrarse en la defensa de las libertades fundamentales y no únicamente en la crisis económica.

A su juicio, cuando una protesta nace solo por necesidades materiales, el impulso desaparece una vez que esas carencias son parcialmente atendidas.

Reconoce el impacto de comunicadores del exilio

Otero Alcántara destacó la influencia que tienen algunos comunicadores de la diáspora entre los presos políticos cubanos.

Mencionó específicamente a Alexander Otaola y al periodista Mario J. Pentón, asegurando que incluso dentro de las cárceles muchos reclusos seguían su trabajo y pedían conocerlos.

Asimismo, rechazó la idea de que el futuro de Cuba dependa exclusivamente de factores externos.

«Ahora mismo se habla de Donald Trump, de que van a invadir los americanos. Pero realmente lo que está pasando ahora mismo es producto del trabajo de todos nosotros.»

«El arte no es una pintura en la pared»

El fundador del Movimiento San Isidro defendió nuevamente el papel del arte como herramienta de transformación política.

«Nosotros demostramos que el arte no es una pintura en la pared.»

Recordó que el movimiento buscó llevar las expresiones artísticas al espacio público para denunciar la falta de libertades en Cuba.

Su hijo permanece en Cuba

Otero Alcántara confirmó que su hijo, de 16 años, continúa viviendo en Cuba.

Explicó que tuvo la oportunidad de traerlo a Estados Unidos, pero prefirió esperar para conocer primero las condiciones de vida que encontrará en el exilio antes de que el joven tome su propia decisión.

Respaldo de Marco Rubio

Horas antes, el secretario de Estado Marco Rubio dio la bienvenida oficial al artista mediante un comunicado del Departamento de Estado, calificó al régimen cubano de «ilegítimo» y pidió la liberación inmediata de los presos políticos que permanecen encarcelados en la isla.

«Vamos a por la fábrica»

Al concluir el encuentro, Otero Alcántara utilizó una metáfora para explicar cuál considera que debe ser el verdadero objetivo de la oposición cubana.

«Hace mucho tiempo me di cuenta de que el problema no es el cristal. El problema es la fábrica que está en candela.»

Y cerró con un mensaje que sintetizó la urgencia de su compromiso político:

«Vamos a dedicarle el tiempo a los presos políticos, a la libertad de Cuba y el tiempo a tumbar la dictadura. Un minuto que pierda es un minuto más de dictadura.»


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