La eliminación del Sistema Nacional de Registros de Entradas y Salidas (National Security Entry-Exit Registration System, NSEERS), se lleva a cabo en una coyuntura en que se elevan las posibilidades de ataques terroristas internacionales.


Este sistema de registro comenzó un año después de los ataques terroristas del 11 de septiembre y obligaba a hombres y niños de distintos países, fundamentalmente del Medio Oriente, a ingresar en el mismo, a su llegada a EE.UU.

Un asesor del presidente electo, Kris Kobach, dijo el mes pasado que estaba a favor del lanzamiento de un sistema actualizado para todos los extranjeros procedentes de zonas de «alto riesgo».

En una reunión en Nueva York con el nuevo inquilino de la Casa Blanca, Kobach tenía un informe en cuyo encabezamiento se podía leer: «Plan Estratégico de Kobach para los primeros 365 días Departamento de Seguridad Nacional».

El informe en cuestión se refería a una continuidad del NSEERS como tema de prioridad. Kobach participó en la confección de este sistema, en el gobierno de George W. Bush.