Muchos son los cubanos que, tras la eliminación de la ley pies secos, pies mojados, obtaron por Europa como una salida a sus apuros económicos, pero no tuvieron en cuenta que en el Viejo Continente las cosas son más difíciles de lo que en realidad parecen.

Un reportaje de El Nuevo Herald se adentró en la vida d varios inmigrantes cubanos que viajaron a Rusia con el objetivo de hacer dinero para después ingresar a la Unión Europea a través de Serbia.

“Llegué a Moscú con 300 dólares en el bolsillo”, relata Fernando Soria, de 51 años, quien tras la difícil vida en la capital rusa decidió escapar hacia Montenegro.

“Sin permiso de trabajo, sin dinero para pagar una renta, vendí lo poco que tenía y compré un boleto aéreo a Montenegro”, cuenta.


Según publica el rotativo, ese país y Serbia, son dos de las vías más utilizadas por los inmigrantes para intentar ingresar en la Unión Europea, que en el pasado año recibió m{as de un millón de solicitudes de asilo.

“Este es un lugar muy peligroso, aquí las bandas rivales se matan entre sí y te desaparecen. Estamos atrapados en el medio de la nada”, dijo Soria con referencia a Serbia.

Soria y otros cubanos se encuentran detenidos en ese país y sin esperanzas de llegar a Croacia, en donde los cubanos pueden pedir asilo.

“No nos quieren dejar pasar la frontera porque al final todo esto es un negocio. Los europeos dan dinero para los campamentos de refugiados y mientras más refugiados haya, más dinero pueden tener las autoridades serbias”, puntualizó Soria.