Conmovida porque un estudiante llegó solo hasta la escuela porque sus padres habían sido deportados, Vicky Saldala, hija de inmigrantes y ahora miembro de la Junta Escolar del condado de Broward, decidió proponer que las escuelas de este condado se convirtieran en santuarios y lo logró.

Ahora, los centros educativos de Broward son los primeros de la Florida donde los agentes de inmigración no podrán entrar y sacar a los estudiantes para deportarlos ya que tendrán acceso restringido.