La imagen ya se ha hecho viral en la Isla. El famoso logotipo rojo con letras blancas que luce sencillo pero a la vez atractivo se repite una y otra vez en la vestimenta de los cubanos. Gorras Supreme, pullover Supreme, bolsos Supreme, tenis Supreme y hasta pegatinas en los autos y motos. La Isla ha sido tomada por la famosa marca que se creó hace ya 24 años en Nueva York.

¿Por qué los cubanos la usan? y ¿Cómo se las arreglan para vestir la costosa marca? Ahora te contamos:

El sello Supreme lo han usado grandes celebridades como Lady Gaga y hasta se le ha visto al propio Barack Obama lucir uno de estos t-shirts. Sin embargo, todo parece indicar que la moda llegó a Cuba por las influencias de los videoclips de Bad Bunny, el llamado el rey del Trap y también por los reguetoneros cubanos Yomil y El Dany.

Vestir prendas Supreme no es algo barato, sobre todo, porque su creador James Jebbia lanza ediciones muy limitadas de cada una de las piezas que salen al mercado. En el mundo, una prenda original puede llegar a costar más de 100 dólares, pero como siempre los cubanos logran hacer que las cosas inalcanzables se vuelvan accesibles.


¿La solución? Vestir con copias baratas que provienen de Panamá, Ecuador, México, Guyana, o cualquiera de los países del Caribe donde se abastecen las llamadas “mulas” que viajan para vender ropa en la Isla. Incluso existen copias cubanas porque ya hay una red de personas que, aprovechando el boom de la Supreme, se dedican a imprimirlas para luego venderlas por menos de 20 CUC.

Por su puesto que las copias cubanas de grandes marcas no es algo totalmente nuevo. Antes pasó con Tommy, Adidas, Puma, Nike, Fila, Levi’s y también cuando apareció la furia por las banderas de Inglaterra. Aunque eso sí, la calidad de la Supreme ha ido mejorando en relación con otras falsificaciones.

Lo cierto es que ante la ausencia de la Supreme en las tiendas y boutiques estatales, por el momento los falsificadores siguen haciendo fortuna porque como es el último grito de la moda en Cuba, los fanáticos pagarán cualquier precio por vestir una prenda, aunque no sea original.

Claro que para los gustos exigentes también hay ofertas. Ya en Revolico y PorlaLivre, los sitios web de compraventas más usados en Cuba, hay anuncios de prendas originales Supreme que pueden ir desde 70 a 150 CUC dependiendo por supuesto de si es una gorra, un pullover o un bolso. Algunos hasta ofrecen sellos de garantía y fidelidad de la marca, otros promocionan sus artículos por encargo.

Por lo pronto la Supreme se perfila desde hace ya varios meses como la gran furia en Cuba. No importa si es original, una copia ecuatoriana o cubana, los cubanos a pesar de la escases no quieren renunciar a la idea de poder lucir con lo último que se lleva internacionalmente.

Mientras tanto, como a la Isla no llegarían las multas por plagio debido al bloqueo, Supreme sigue perfilándose como una de las marcas más falsificadas de todos los tiempos en Cuba.