Este martes 8 de febrero llegó a Ciego de Ávila Omar Quintero Montes de Oca, conocido en toda la Isla como “El pagador de promesas”, muchos avileños  se reunieron para apoyar a su paso como peregrino en la catedral San Eugenio de la Palma en la capital.


Ya Quintero lleva recorrido 420 kilómetros, la mitad del camino que le falta por recorrer para dar por finalizada su promesa, en el Santuario de la Caridad del Cobre en Santiago de Cuba, en el oriente del país.

En imágenes compartidas en la red social de Facebook por la periodista Karin Gómez, se puede apreciar decenas de avileños  que salieron a apoyar a Quintero, conmovidos por la acción de un padre por la salud  de un hijo enfermo y a su paso por la catedral comenzaron a aplaudirlo en reconocimiento y apoyo a un padre que con fe recorre la Isla a pies.

Algunas personas le llevan flores para que le ponga a la Virgen de la Caridad que lleva en su carrito, otros le han dado dinero para que pueda sustentarse en su largo camino.

Los policías también se han fotografiado con Quintero y lo han apoyado formando un cordón para impedir que personas que se aglomeran para verlo pasar y saludarlo no obstruyan su paso haciendo más lento su recorrido.

La periodista Karin, agrega en su red social que Quintero se detuvo en su recorrido por Ciego de Ávila para rendirle homenaje a una estampa de la Virgen de la Caridad que se encuentra en un caserío, que es llamado “La Virgen” o “La Caridad”, a escasos metros de la carretera central cerca del municipio de Majagua, que se encuentra en ese lugar desde la década del 40 del siglo pasado.


Quintero donó 10,000 pesos para el cuidado y mantenimiento de ese pequeño santuario en el caserío “La Virgen”.

El lunes 7 de febrero, miembros del grupo de Facebook de la comunidad noticiosa El Chago de Santiago de Cuba, pidieron a los cubanos ayudar al “Pagador de Promesas”, que ya lleva 20 días caminando en el cumplimiento de su promesa a la Virgen de la Caridad, Patrona de Cuba:

“Le hará falta la ayuda de la gente, de nosotros, su pueblo, (la promesa de Omar no le permite alojarse al interior de ninguna casa, ni hostal) pero si puedes brindarle tu portal y permitirle pasar la noche, puedes prestarle una colchoneta para que descanse cómodo, puedes ofrecerle un desayuno, un almuerzo, una comida o una merienda para el camino»

Quintero declara a medios locales en su paso por Sancti Spíritus:

«Cuando la ciencia se cruzó de brazos y en cada parte médico el diagnóstico no encontraba la luz, él corrió a una esquina del hospital oncológico de La Habana para pedir un milagro. Fueron 14 días de un duelo desigual con la muerte. Y ya han pasado 10 años”