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Luego de darse a conocer que el magnate Donald Trump será el nuevo presidente de Estados Unidos, entre los latinos se ha hecho presente el miedo, la incertidumbre y la preocupación de que convierta en realidad sus amenazas de deportación, informó el Nuevo Herald.


«¡Estoy tan triste! No sé qué voy a hacer. Lo que se viene es difícil. No se debajo de qué piedra me voy a esconder», expresó a la AP Bertha Sanles, una inmigrante de 39 años que vive ilegalmente en el país desde que llegó de Nicaragua a los 22 en busca de un porvenir económico.

Seis de cada 10 electores hispanos en Estados Unidos dieron su voto a Clinton, según encuestas de boca de urna que estimaron la participación latina en 11% del electorado nacional. Sin embargo, Trump triunfó con el apoyo del voto de la población blanca estadounidense, entre otros.

En su campaña para llegar a la presidencia, Trump aseguró que construiría un muro en la frontera con México y formaría un grupo especial para deportar a millones de inmigrantes.

Clinton, por su parte, dijo que avalaba una reforma migratoria integral que regularizara el estatus migratorio de quienes están en el país sin permiso y les allanara el camino a la ciudadanía.


En Estados Unidos viven cerca de 55,3 millones de latinos, de los cuales unos 11 millones permanecen ilegalmente.

Más de 27.3 millones de hispanos estaban en condiciones de votar, pero la organización de funcionarios latinos electos NALEO preveía que solo unos 13.1 millones acudirían a las urnas, un aumento del 17% con respecto a los 11.2 millones de hispanos que sufragaron en comicios presidenciales del 2012.

Aunque los hispanos han visto a Trump como la mayor amenaza para su comunidad, los demócratas han tenido también políticas duras: Obama impuso un récord con la expulsión de 409.000 inmigrantes en 2012, aunque en los últimos años redujo el ritmo de las deportaciones (en el año fiscal 2015 fueron repatriadas 235.000 personas).

Pese al apoyo mayoritario de los latinos a Clinton, hay quienes votaron por Trump y festejaban su triunfo

En la Florida, uno de los estados claves en la contienda electoral, la comunidad puertorriqueña del centro del estado y otros grupos de hispanos se reunieron en Orlando con el lema «Unidos ganamos», mientras otras organizaciones de latinos hicieron lo propio en Miami. En Nueva York se habían organizado fiestas con piñatas con la imagen de Trump.