Pensar que años atrás alguien vendería comida eslava o persa-iraní en Cuba era quizás un sueño que además se dibujaba como un negocio poco rentable. Sin embargo después del 17 D, fecha en que la Isla y Estados Unidos restablecieron sus vínculos, muchos negocios particulares en el país comenzaron a tomar otros aires. Con el cambio de política entre ambos países, pronto un sinnúmero de celebridades, cantantes, actores, cineastas famosos visitaron llegaron a estas tierras y con ellos una gran oleada de turistas inundó el país.

Aquellas paladares (restaurantes de comida) con un decorado pobre y sin estilo pronto se fueron revirtiendo por lujosos establecimientos que han poblado gran parte de la Isla. El arte de la buena cocina es ya uno de los negocios más rentables y por el cual muchos emigrados regresan al país para invertir sus ahorros y consolidar fortuna.

Cuando alguien visita Cuba por vez primera siempre quisiera probar la sazón de la cocina criolla, y aunque uno imagina que en la mayoría de las paladares solo encontrarás comida típica cubana, internacional o gourmet, lo cierto es que podrás sorprenderte con ejemplos que demuestran lo contrario.

Crecimiento, competencia y variedades


Las paladares cubanas no solo han evolucionado por el lujo de sus locales, muchas de ellas se distinguen por la variedad de sus prestaciones que incluyen además de la buena comida, servicio de bar, carta de vino, música en vivo, parqueo, mesas al aire libre, climatización, reservados, áreas para fumadores, comida para llevar, servicio a domicilio, vistas al mar o con deslumbrantes paisajes, comida ecológica y vegetariana, ofertas de desayuno, áreas para discapacitados, karaoke y espectáculos.

La competencia es fuerte, sobre todo cuando se intenta que el público que visite por primera vez un local repita varias veces. Sin embargo, a pesar del lujo y de los buenos servicios no todas logran eso, pero lo que sí se puede constatar es que además la competencia ha dado lugar también a paladares con un toque distinción y buen gusto para ampliar las fronteras del gusto culinario.

Si nunca has degustado nada de la Cocina Iraní la mejor oferta en Cuba la puedes hallar en Topoly. El ambiente agradable de una tranquila terraza en la céntrica esquina habanera de 23 y D en el Vedado te hará que te sorprendas con el estilo persa de su decorado. Entre sus ofertas distintivas sobresalen platos como el Zereshk Polo y Meigou Polo por 6. 00 CUC y 6.50 CUC respectivamente. El primero, un pollo horneado con mantequilla y acompañado de vegetales y arroz con agrasejo; y el segundo, arroz con pasas, zanahorias y camarones.

Para los más dados a la Cocina Sueca está la Casa Miglis ubicada en la calle Lealtad 120 entre ánimas y Lagunas, Centro Habana. Un hermoso hogar vintage te da la bienvenida y en su interior aparecen sillas colgantes y utensilios en las paredes, donde reposan una amplia gama de bebidas alcohólicas. Sin dudas un ambiente muy sugerente del lugar logró dejarnos su propietario Michel Miglis, reconocido director sueco de audiovisuales que desde el siglo pasado descubrió en Cuba su segundo hogar. Para ordenar la primera opción podrían ser, las bruschettas Italiana 6 CUC, coronadas con una hermosa decoración gourmet, rodeada de una estela de salsa de soya y queso parmesano, una ramita de albahaca como corona.

Famoso se ha hecho también el restaurante Fuumiyaki para deleitarse con los platos de la Culinaria Japonesa en la habanera calle 26 entre 23 y 25, en el Vedado. Un menú bien variado distingue la cocina de este lugar donde encontrarás la más típica comida nipona con platos como los Kaburomakis, Topped Rolls, Sushis y Teppanyakis. Para los más exigentes, una Sopa de algas 3.00 CUC , El Yakitori de Pulpo 8.00 CUC, las brochetas de moluscos o el Teriyaki de Camarón 8.00 CUC para los amantes a los mariscos exóticos.

Con un caluroso saludo a la manera eslava te da la bienvenida el restaurante Nazdarovie los altos del número de la avenida Malecón en La Habana. Un viaje en el tiempo para remontarnos a Moscú, Kiev o Minsk a través de una decoración singular donde destacan reproducciones de carteles soviéticos y, camareros que portan gorras de la marina rusa. Los sabores de la cocina eslava hará que no dejemos de olvidar la Típica Ensaladilla Rusa o Ensalada Olivie, una Selección de Cortes de Carne en Salsa Crema con Smetana y Hongos Porcini. Para llevarse el aroma de los postres eslavos nada mejor que pedir el Blinchiki con Requesón, especie de crepés rellenos de requesón casero, mieles de flores silvestres cubanas y mermelada de frutas. Todo ello por su puesto acompañado de famosas bebidas rusas que incluyen el Vodka Collins, el Vodka Martini y el exquisito Blody Mas Ha, entre otros cocteles.

Muchas de las paladares cubanas ya son famosas en el mundo, incluso luego de que Barack Obama decidiera cenar en una de ellas, donde elogió la calidad del servicio y la excelencia en las ofertas. Trip Advisor ha premiado en sus buscadores a varias de ellas. ¡Apresúrate y busca la que más te atraiga!