La Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) denunció hoy que su coordinador general, José Daniel Ferrer García, está desaparecido desde este miércoles, cuando fuerzas del régimen allanaron la sede principal y cinco viviendas de activistas de la organización en Santiago de Cuba y se llevaran detenidos a varios de sus miembros, informó Diario de Cuba.

Ferrer «está desparecido», dijo a la mencionada fuente Iriades Hernández Aguilera. «En la noche su esposa [Liettys Rachel Reyes] y yo visitamos todas las unidades policiales de la ciudad de Santiago de Cuba y en todas nos dijeron que no estaba», argumentó.

«En este momento, desconocemos cuál es el paradero y la situación legal de José Daniel Ferrer», insistió.

«Hago responsable al régimen de cualquier cosa que le pueda pasar a José Daniel Ferrer», declaró Liettys Rachel Reyes. «Estoy muy angustiada porque ya he caminado todas las unidades policiales, pero voy a seguir haciéndolo», añadió.


Reyes, con 28 semanas de embarazo, dijo que durante el allanamiento de la sede principal de la UNPACU, donde reside junto a Ferrer, fue trasladada en un ambulancia, contra su voluntad, a un policlínico cercano.

«Estuve detenida por más de cuatro horas (…) sin poder alimentarme», aseguró.

Reyes dijo que semanas atrás necesitó atención médica por una subida de presión.

Según Hernández Aguilera también continuaban detenidos este jueves por la mañana el exprisionero político Jorge Cervantes García, miembro de la dirección de la UNPACU, y Juan Eduardo Salgado Jurado. Ambos se encuentran en la tercera unidad policial de Santiago.

Al final de la tarde del miércoles fueron liberados Carlos Amel Oliva Torres, Carlos Oliva Riverí y el propio Hernández Aguilera.

«Cuando ya me iban a liberar, un instructor de nombre Leonardo me dijo que yo estaba acusado de brindar informaciones a medios de prensa extranjeros, de decir lo que pasa acá, lo que, según él, es una difamación contra el país», relató Hernández Aguilera.

Dijo que las autoridades lo amenazaron con enviarlo a prisión «en cualquier momento» si sigue «dando información a la prensa extranjera».

Según Reyes y Hernández Aguilera, durante el allanamiento de la sede de la organización opositora las fuerzas del régimen se llevaron dos laptops, alimentos almacenados para «brindar a los activistas que laboran en la sede y a visitas». También vasos, cucharas un equipo de música, tres teléfonos celulares, memorias flash, cables, dos juegos de teléfonos inalámbricos y un equipo de refrigeración para conservar comida.