La escasez de lluvia ha afectado a un 43% del territorio cubano durante el primer semestre del año, según informó el Boletín de vigilancia del clima, emitido por el Instituto de Meteorología.

De acuerdo a una reciente publicación, recogida por la estatal Agencia Cubana de Noticias (ACN), el 7% de las áreas con sequía recibió la categoría de severa a extrema, el 15% de moderada y el 21% de débil.

La región central de la Isla fue la más impactada, sobre todo las provincias de Cienfuegos, Villa Clara, Sancti Spíritus y Ciego de Ávila, mientras que en menor cuantía le siguieron Artemisa, Camagüey, Las Tunas, Santiago de Cuba y Guantánamo, según el informe.

Los mayores problemas por la escasez de agua ocurrieron en Pinar del Rio, Artemisa, Cienfuegos, Villa Clara, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila, Camagüey, Las Tunas y Granma.


Por el contrario, la evolución favorable de los acumulados de las lluvias en la región occidental, en el último mes del trimestre abril-junio, propició la disminución de las áreas afectadas con sequía meteorológica de corto período.

Según análisis realizados por especialistas del estatal Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, superar la intensa sequía que sufre el país desde 2014 se demorará al menos dos años, aún cuando se registren lluvias «aceptables».

Ante la situación, el pasado mes de julio la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó un proyecto de Ley de las Aguas Terrestres, normativa que busca ordenar la gestión integral y sostenible de los recursos hídricos.

Según dieron a conocer medios oficiales, la nueva ley incluye conceptos como productividad, reutilización y reciclaje del agua, caudales ecológico y sanitario, empleo de tecnologías limpias y la entrega en arrendamiento o usufructo de infraestructuras del patrimonio hidráulico estatal.

(Con información de Diario de Cuba)