«La libertad no tiene cáscaras» dice Erdwin Fernández a los cubanos que tienen que innovar para comer

En estos días las redes sociales son partícipes de las grandes innovaciones a las recetas típicas de la comida cubana, que tienen que hacer los cubanos para sobrevivir al hambre y la miseria. La irreversible crisis que atraviesa la isla por la falta de alimentos, combustibles, medicinas y el horrible manejo de las riendas de la economía por parte de la dictadura, conlleva día a día a que casi todos los cubanos se hagan la misma pregunta, ¿Qué vamos a cocinar hoy? 

Esa sin dudas es una pregunta que a nadie le gusta escuchar, porque los corazones de muchos se estrujan al pensarlo, máxime cuando la situación alcanza también a los hijos de casa que casi nunca tienen confituras o meriendas para ir a la escuela.


Ante los experimentos de varios internautas en un grupo de Facebook sobre nuevas recetas nunca antes conocidas en la tradicional mesa del cubano el actor Erdwin Fernández lanzó un mensaje corto, pero lleno de sentimiento. Erdwin en su perfil de esta red social expuso: «Ante tantas nuevas recetas de «abuelitas» escuchadas en colas, solo esto: La Libertad no tiene cáscara». La motivación del actor a hacer tal afirmación viene dada principalmente, a una receta de una muchacha en el grupo de Facebook «Recetas desde el corazón», donde se aprecian algunos platillos y formas de preparación adaptadas a la situación de carencias del pueblo cubano. La joven conoció que la receta la conoció cuando una mujer en una cola le explicaba a otra que no tenía nada más para alimentar a sus hijos que unos plátanos

La joven que probó la receta expone, que la conoció en una cola donde había una señora explicándole a otra mujer como hacerla, teniendo en cuenta que la mujer había planteado que en su casa solo tenía una mano de plátano burro verde para alimentar a su hijo. Al respecto dijo entre otras cosas que: «Hace un tiempo, estando yo en la cola de pan, había una de estas hermosas señoras que sobrevivió al período especial, ella estaba conversando con una muchacha que estaba en la cola con su niño, la muchacha decía que estaba pasando necesidades y que lo único que tenía para comer ese día era el pan que iba a comprar y una mano de plátano burro verde que tenía en la mano. La señora mágica aquella le explicó a la muchacha que podía aprovechar las cáscaras de los plátanos haciendo ropa vieja. Sí, ropa vieja y le dio la receta, yo escuchando todo aquello, la curiosidad me inundó de pies a cabeza y me dije, «alguna vez tengo que probar esto». 

Según la muchacha hirvió las cáscaras de plátano y por dentro le pasó un tenedor, creando ciertas tiras de aquel producto, las cuales fueron introducidas en un sartén con aceite y puré de tomate con los respectivos sazones, vino seco y azúcar. Con respecto a su prueba expresó en el grupo de Facebook antes mencionado: «Queridos, les puedo contar que no solo para salir del apuro, el sabor es exquisito. Me imagino que con otros sazones y condimentos quede mejor todavía… Abuela de la panadería: si eres parte de este grupo y estás leyendo esto. Gracias… Eres una diosa de la cocina». 

Díaz después otro internauta del grupo de «arte culinario» comentó la experiencia de hacer chicharrones de yuca empleando la cáscara de esta vianda. En la foto publicada aparece detallado cómo cocinar el producto para obtener el chicharrón y un mensaje a los integrantes del grupo que dice: «Espero que todos estemos desarrollando nuestra cocina criolla con todas estas recetas tan originales y hechas con mucho amor para el disfrute de la familia. Como vi por aquí la receta que le verdad me asombró muchísimo jiji y no se ni como llamar a este plato tan sabroso, original y económico que es lo más interesante pues caballero la materia para elaborarla siempre hasta hoy se la daba a los cerditos de la casa y como me dijo alguien de la casa se jodieron los cerditos». 

Sin embargo, en medio de tantas experiencias innovadoras el gobierno promueve al mundo su atascado turismo con hermosos y glamurosos eventos de comida cubana obviamente sin la participación del «cubano de a pie». El pasado 11 de noviembre se desarrolló un evento llamado «Le Diner en Blanc», para promover el turismo que consistió en una cena con mariscos, carne de cordero y pastas. El objetivo de esta cena por los organizadores era «desarrollar la amistad, la elegancia y el sentido de comunidad». Este año fueron 350 invitados todos vestidos de blanco y cada pareja pagó 350 dólares por participar. Todo ellos se hizo de espaldas al pueblo que no tiene la posibilidad de alimentarse dignamente, solo los adinerados simpatizantes de la dictadura tienen el privilegio de disfrutar.  


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