Armando Fuentes era uno de los pasajeros que debió abordar el vuelo de Cubana de Aviación operado por Global Air con rumbo Holguín y que terminó siniestrado dejando un total de 112 muertos.

Fuentes llegó tarde al vuelo y no lo dejaron abordar, lo que en su momento pareció ser para el un contratiempo terminó siendo una suerte al salvar la vida.

Mientras intentaba cambiar el billete sintió la explosión «No sabría describirte el sonido, nunca había escuchado algo así. Solo te puedo decir que el piso se movió y empezó la locura –y ahora los recuerdos de Armando también estallan, se disparan como esquirlas.» dijo a la página web www.revistaelestornudo.com.

«A dos kilómetros de allí, una columna de humo se elevaba hacia el cielo gris. Armando escuchó las primeras sirenas y vio pasar raudo un camión de bomberos. Después siguieron decenas de ambulancias, patrullas policiales y carros de Rescate y Salvamento» recordó.


«Me quedé en blanco, no sabía qué hacer. La gente se acercaba al lugar donde cayó el avión para ayudar, o por chisme, pero yo no podía moverme. Yo debería de haber estado hecho cenizas en ese momento, y quiero pensar que por alguna razón divina estaba vivito y coleando» dijo Armando.