La familia de Frank Ordoñez, el joven conductor de UPS que murió baleado en un tiroteo de la policía tras ser secuestrado por dos asaltantes de una joyería en Coral Gables, ha presentado una demanda contra 6 agencias de la ley que participaron en los caóticos eventos de ese 5 de diciembre, reportó Local 10 News.


Ordonez estaba dejando una entrega en el área de Miracle Mile cuando dos ladrones que robaban en Regent Jewelers subieron a su camión de reparto para huir de la policía y se lo llevaron a él como rehén.

Desde ese momento se inició una persecución policial a la cual se unieron varias agencias policiales a medida que los ladrones iban pasando por varias jurisdicciones.

La persecución llegó a su punto final en una intersección en la ciudad de Miramar donde los ladrones intercambiaron fuego con la policía y en donde Ordonez perdió la vida. También murió un anciano de 70 años que conducía por el área y fue impactado por una bala. Otro hombre, identificado como Carlos Lara, que esperaba en el semáforo resultó herido.

En marzo pasado se reveló que al menos 19 oficiales de cuatro agencias diferentes dispararon sus armas ese día.


El miércoles, la familia de Ordóñez, junto con Lara, presentó oficialmente una demanda contra las seis agencias policiales que sus abogados afirman que estuvieron involucradas en la persecución y el tiroteo que siguió.

La demanda nombra al Departamento de Policía de Miami-Dade, la Oficina del Sheriff del Condado de Broward, la Patrulla de Carreteras de Florida y los departamentos de policía de Miramar, Doral y Pembroke Pines.

Los abogados de ambas familias enviaron esta declaración:

«Las familias Ordóñez y Lara, y el público, tienen derecho a saber qué sucedió y cómo reaccionaron las fuerzas del orden en este trágico día», dijeron los abogados Michael Haggard y Adam Finkel en un comunicado. Según Associated Press, la Oficina del Sheriff de Broward dijo el miércoles que no participó en el tiroteo.

«Esperamos que los departamentos de policía de los acusados ​​publiquen copias de las imágenes de la cámara y las transmisiones de radio de sus patrullas», dice el comunicado. «Lo que sucedió ese día nunca debería haber ocurrido».

A día de hoy, la familia de Ordóñez aún no sabe quién disparó las balas que mataron a su ser querido. Esperan que el video de la cámara del cuerpo de la policía arroje más luz.

El Departamento de Aplicación de la Ley de Florida continúa investigando el caso, por lo que se ha publicado muy poca información.