julita_osendi


Julita Osendi, popular comentarista deportiva cubana actualmente en el retiro dejo su opinión en las redes sociales sobre la actuación de Cuba en los Juegos Olímpicos.

Aquí se las dejamos.

Cada vez se hace más difícil competir y ganar en unos Juegos Olímpicos. El deporte se ha magnificado tanto, ha crecido tanto, recibe tanto apoyo a nivel mundial que un país como Cuba, por muy deportivos que seamos, no puede ir mucho más allá de lo hecho.

ESTO NO QUIERE DECIR que la palabra DECEPCIÓN en algunos casos esté mal utilizada; que las actuaciones de jueces corruptos no nos hayan privado de justas medallas; que haya habido sorpresas agradables. Que, con la vista puesta en el próximo ciclo, hayamos traído figuras muy jóvenes pero prometedoras en varias especialidades, que ahora nada pudieron hacer.


Cuba puede vanagloriarse de ser una delegación enteramente cubana, algo que se vé muy poco ya en este mundo; pero, amigos, la vida no se cansa de darnos lecciones.

Tenemos que cambiar los conceptos pues a mí me enseñaron que HAY QUE CAMBIAR LO QUE TENGA QUE SER CAMBIADO, y es hora ya de que todos los CUBANOSSSSSS, que por X o por Y, no voy a discutir, estén regados por el planeta, puedan competir por su Patria, abiertamente. Y hablo, ¿por qué no? del Cuarto Clásico de Béisbol que está al doblar la esquina y en el cual, sin dudas, no daremos el espectáculo favorable de otras ocasiones.

Felicitar a aquéllos que hicieron lo posible, y sin medallas, nos honran, Leonel y Yorgelis, la gran Yarita, guapa y fajá siempre, los muchachos del relevo largo, el sin par Manrique Larduet.

Los que tocaron el Olimpo de los Dioses, esos luchadoressss que me dejaron fría, pero de alegría, encabezados por ese inmenso y descomunal Mijaín, mis queridos boxeadores que podían haber dado más en algunos casos, la extraordinaria Idalys; la discóbola Denia Caballero, quien se mantuvo en la élite, y los que se me escapen.

Saben que estoy fuera por estos días, pero no puedo resistir el NO OPINAR…E, insisto, CUBANOSSSSS somos todos, estemos donde estemos…Y todos debemos sentirnos orgullosos de eso, aunque compitamos bajo otro pabellón.