Esta mañana la nueva jueza asignada al caso de Pablo Lyle dejó saber su negativa ante la solicitud de la defensa de permitirle al actor viajar a México.

Sin embargo, la jueza Fernández-Karavetsos, sí permitió los cambios en la solicitud del arresto domiciliario de «estricto» a «roaming» dentro del condado de Miami Dade, lo que significa que el actor puede vivir una vida normal dentro de los límites del condado.


Uno de sus abogados dijo a Telemundo: «La buena noticia es que Pablo hoy tiene más libertad que tenía ayer. Pablo ahora menos que tiene el monitor puede salir de casa, puede hacer lo que él necesite y lo que él quiera aquí en nuestra comunidad».

«El sí está restringido de quedarse en su casa y él tiene que mantener su residencia en esa casa con permiso del juez, pero además no tiene ninguna otra restricción. El tiene una actitud positiva, y está preocupado por el caso como cualquier persona, pero tiene una actitud positiva. Tiene confianza en sus abogados en su familia y está listo para defenderse en corte», añadió.

Pablo está acusado de homicidio involuntario en la muerte de Juan Hernández de 63 años en Miami.

El actor ha argumentado «defensa propia» o «stand your ground» y que sintió temor por su vida cuando agredió a Hernández mientras este caminaba de regreso a su vehículo.


La jueza Fernández-Karavetsos ha tomado el caso recientemente luego de sustituir a Alan Fine.

Lyle está apelando el rechazo de Fine en agosto para desestimar el caso bajo la ley de inmunidad de Florida «Stand Your Ground». Fine dijo en la corte que decidió que la ley de autodefensa no protegía a Lyle porque el video muestra que Hernández se estaba alejando cuando lo golpeó.

Se espera que Lyle regrese a la corte el 20 de marzo para ver si la Corte de Apelaciones del Tercer Distrito ha dictaminado sobre ese asunto.