La jueza encargada del caso del actor mexicano Pablo Lyle en relación a la muerte del cubano Juan Ricardo Hernández, de 63 años, renunció por conflicto de intereses y ahora hay un cambio de juez.


La jueza decidió renunciar al caso porque conocía a uno de los abogados del proceso, y para evitar cualquier malentendido o conflicto de intereses, decidió abandonar su posición.

El nuevo juez ahora es Alan Fine quien decidió dejar la fianza de Lyle en $50000 dólares y ponerle un grillete electrónico.

La fiscalía aún no ha decidido si lo acusa de homicidio en segundo grado u homicidio involuntario.