Una estrella de la “telerrealidad” que está acusada de extorsionar a una mujer amenazándola con publicar videos sexuales debe entregar a la policía la contraseña para acceder a su teléfono iPhone, según dictaminó el miércoles un juez de Miami.

En un caso que está siendo seguido por expertos en las áreas judiciales y tecnológicas, el juez Charles Johnson del Circuito de Miami-Dade sentenció que Hencha Voigt, y un hombre acusado de ser su cómplice, deben liberar sus teléfonos ya que la policía cree que fueron usados en un plan para extorsionar a una celebridad de las redes sociales.

El juez determinó que liberar sus teléfonos no violaría su derecho constitucional a la no autoincriminación.

“Para mi esto es como entregar la llave de una caja de seguridad”, dijo Johnson.


Voigt y el otro acusado, Wesley Victor, tienen dos semanas para decidir si van a cumplir la orden del juez. Si se rehúsan, podrían ser encarcelados por desacato al tribunal.

La decisión del juez es el último episodio de las continuas disputas en los tribunales del país para decidir cuánto acceso se le puede dar a las autoridades policiales para que puedan acceder a los teléfonos inteligentes, tabletas y discos duros que son protegidos con sofisticados sistemas de cifrado (conocido en inglés como “encryption”).

El tema de los sistemas de cifrado ha traído complicaciones para las compañías tecnológicas y generado preocupación para los líderes de agencias policiales.

Especialmente para Apple, que el año pasado resistió los esfuerzos por parte del gobierno federal de obligar a la compañía a ayudar a liberar el iPhone que pertenecía al asesino, inspirado por el Estado Islámico, que mató a 14 personas en San Bernardino, California.

El hombre murió en un enfrentamiento con la policía, lo que impidió que los investigadores pudieran tener acceso a su teléfono.

Posteriormente el gobierno decidió no seguir insistiendo y contrató a otra compañía para que hackeara el teléfono.

Voigt, de 29 años de edad, y Victor, de 33, están acusados de extorsionar, planificar una extorsión y usar ilegalmente un teléfono.

Específicamente, Voigt y Victor están acusados de amenazar con publicar videos sexuales que fueron robados de un teléfono perteneciente a YesJulz, una celebridad de Miami.

Los fiscales dicen que el año pasado la pareja le exigió $18,000 a YesJulz, cuyo nombre real es Julieanne Goddard.

Sin embargo los videos fueron publicados en el internet al poco tiempo de ser arrestados.

YesJulz es una estrella de las redes sociales, promotora de eventos y mercadeo en internet que ha construido una red de seguidores a nivel mundial gracias a sus relaciones con raperos y atletas profesionales. Ha sido bautizada como “La Reina de Snapchat”.

El miércoles se mostró satisfecha con la orden judicial aunque reconoció que la misma genera importante preguntas con respecto a los derechos constitucionales.

“Necesitamos examinar las leyes y buscar una manera de ajustarlas a la era digital sin comprometer los derechos de los ciudadanos”, le dijo YesJulz al Miami Herald. “En mi opinión, en este caso en particular, tenía sentido para el juez ordenar que ella libere su teléfono. El delito en cuestión no era una ofensa menor, era un delito grave”, dijo.

YesJulz añadió que ella espera que este caso haga que otras personas desistan de cometer el mismo delito.

“Nos pasamos enviando mensajes en nuestros teléfonos todo el día y se nos olvida que hay gente real detrás de las identidades avatars, humanos que reciben estos mensajes de texto”, dijo YesJulz.

Voigt, una residente de Hollywood, es una modelo de “fitness” (ejercicios) que tiene más de 400,000 seguidores en Instagram.

Los investigadores creen que Voigt se robó el teléfono de YesJulz durante una fiesta a la que asistieron las dos.

Voigt y su novio, Victor, fueron encarcelados y los fiscales obtuvieron una orden de registro de un juez para examinar cuatro teléfonos que decomisaron durante el arresto. Pero los investigadores no pudieron tener acceso a un iPhone que pertenecía a Voigt y un Blackberry de Victor.

La fiscalía, usando registros telefónicos, presentó un caso convincente en donde argumentó que el teléfono de Voigt podría tener mensajes de texto que intercambió con Victor que muestran cómo estaban planificando la extorsión.

Los abogados defensores de Voigt y Victor, sin embargo, respondieron que los esfuerzos de la fiscalía solo eran una “expedición de pesca” de información.

(Con información de el Nuevo Herald)