José Enrique Morales Besada, residente en Morón, Ciego de Ávila, pidio justicia despues de sufrir un ataque a botellazos por su preferencia sexual.


El joven, de 21 años, ha hecho circular un mensaje en el que acusa a las autoridades de su pueblo de «discriminación, negligencia, manipulación de documentos» y «corrupción».

Morales califico el ataque como «un crimen horrendo de odio, violencia de género y homofobia».

«Un grupo de jóvenes de mi edad pero con botellas de ron en la mano, nada más me vieron empezaron a agredirme verbalmente, refiriéndose a mi sexualidad con burla y mostrándose bastante violentos» relato.

«El hueso mandibular me lo astillaron de tal forma que me salió por debajo de la lengua», precisa. «Mi médico maxilofacial dice que es una de las fracturas más desastrosas que han caído en sus manos».


«Y todavía dicen ellos (las autoridades) que son lesiones leves. Las fotos y yo como prueba viva somos testigos de lo que he pasado hasta hoy, que ya se agotó mi paciencia», afirma.

«Me desfiguraron el rostro y me pudieron haber matado, y les pusieron una multa de 2.000 pesos nada más, como si yo fuera un perro. Esto es una falta de respeto», dijo.

Los agresores ni siquiera fueron a juicio.

¿Mariela Castro que ha hecho por esto?

«Manuel Vázquez Seijido, subdirector del Centro Nacional de Educación Sexual, se comunicó personalmente con el joven para conocer los detalles del lamentable incidente, al que según informó da seguimiento en la actualidad con el apoyo del Grupo Asesor Jurídico de la institución», publicó entonces el CENESEX, que dirige Mariela Castro, hija de Raúl Castro.