Un joven cubano cuenta su experiencia del mal trato recibido cuando acudió a la embajada de México en La Habana en busca de información, acusando a los funcionarios de esa sede mexicana de tratar mal a los ciudadanos de la Isla, como si fueran migrantes, cosa que tampoco es razón para hacerlo, según aclaró el joven.

Leo, es como se identifica el joven, que utiliza su perfil de Twitter para exponer lo que le sucedió cuando fue a la sede diplomática de México en La Habana en busca de información, lamentando además el maltrato con que eran atendidos los cubanos que se encontraban para trámites en dicho lugar.


 En su caso dijo que acudió al sitio para buscar información para poder viajar a México donde está invitado a asistir a un congreso:

“El lunes 27 de junio fui invitado al Primer Congreso Iberoamericano de Estudiantes de Medicina organizado por el 1er Congreso Iberoamericano de Estudiantes que se celebrará en Cancún, México del 8-12 de noviembre próximo. Rápidamente me inscribí y me puse en contacto con mi asesor”

“Mi asesor se ha portado extremadamente agradable, comprensivo y colaborativo con todas mis dudas y necesidades, explicándome las facilidades de pago (ya que es para estudiantes) y al día siguiente me envía una carta de invitación al evento. Hasta ahora todo bien, con mi pasaporte en regla, la carta de invitación y todo el dinero que necesito para cubrir las necesidades del viaje pensé que sería un proceso simple pero no, somos cubanos y aquí nada es fácil”, argumenta el joven.

“Al presentarme en la Embajada de México en La Habana el viernes 1 de julio lo único que recibí fueron maltratos y desprecios, el funcionario de seguridad de la puerta respondió a mi saludo con un NO y me dijo que tendría que esperar en una cola de más de 40 personas solo para hacer preguntas y pedir información”, agregando que permaneció en el lugar cerca de dos horas para ser malamente atendido.

“Luego de 1 hora y 45 minutos me ‘atendió’ un funcionario de la embajada a través de la reja (adjunto foto) prácticamente no me escucho ni le importó nada de lo que dije, solo me dijo que tenía que haber sacado una cita y me entregó un papel con el correo al que tenía que escribir explicando mi situación, correo que ya tenía y había escrito más de 4 veces, pero esto tampoco le importó. El otro punto al que no le encuentro sentido es el de tener una cita esperando”, dijo.


“¿A quién se le ocurre (conociendo la poca disponibilidad de citas que existen en la página web oficial para obtener citas) que voy a sacar una cita con X meses de antelación esperando por un congreso que no tenía idea de que se realizaría?”, concluye el joven.