Joven cubana revela su experiencia al subirse por primera vez a una guagua en EspaƱa

Uno de los retos que deben enfrentar los cubanos tras su llegada a países desarrollados es el de aprender a hacer uso de las facilidades que ofrece la tecnología, pues en la isla esta es muy primitiva. Es por ello que el primer período se caracteriza por la familiarización con la avanzada infraestructura que existe en dichas sociedades.

Tal es el caso de la cubana, Sairis Castillo, quien arribó a España hace varios meses y reside actualmente en Gran Canarias.


Desde su llegada a esta nación la joven ha compartido a través de las redes sociales determinadas vivencias relacionadas con ese proceso de adaptación, resaltando su inmensa satisfacción por comenzar una nueva etapa en su vida alejada de las limitaciones y de la crisis multisistémica que afectan a su país.

Recientemente, Sairis publicó un video en Instagram en el cual relata lo que le sucedió cuando finalmente obtuvo su tarjeta de transporte y se propuso usarla, un hecho que calificó como desastroso debido a su total ignorancia acerca del procedimiento establecido.

En el audiovisual aparece la joven en la parada de ómnibus tratando de encontrar la información sobre el destino de los vehículos. Sin embargo, al no hallarla, decidió esperar la llegada de alguna guagua para preguntarle directamente al conductor.

Al detenerse la primera guagua, subió y le preguntó al chofer que ruta seguía y en base a su respuesta avanzó hacia uno de los asientos, pero en medio de su nerviosismo olvidó pagar el pasaje, por lo que fue requerida por él.

Luego de efectuar el pago, se sentó felizmente para disfrutar su viaje, asombrada de haber ingresado sola al vehículo, de no ver a ninguna persona de pie y de la tranquilidad que había ante la ausencia de pasajeros con bocinas portÔtiles generando molestos ruidos. En relación al inconveniente sufrido, alegó: «Esto fue un desastre. ”Ay señor mío!».


La cubana acompañó las imĆ”genes con las siguientes palabras: Ā«SeƱores, esta fue mi penosa experiencia hace unos meses cuando por fin logrĆ© tener mi tarjeta de guagua acĆ” en Gran Canarias y fui a coger la guagua por primera vez. Cuando vienes de Cuba, paĆ­s en donde el desarrollo es nulo, a un paĆ­s donde todo es automatizado y la tecnologĆ­a actualizadĆ­sima, no se acaban las vergüenzas. Todo el tiempo te vas sorprendiendoĀ».

Con posterioridad a bajarse del ómnibus comentó: «Ahí se va mi guagua, Sobreviví. Era la primera vez que usaba mi tarjetica y no sabía dónde ponerla».

Al parecer estuvo cierto tiempo intentando pasar la tarjeta por el escÔner sin éxito, por lo que sintiéndose muy frustrada le dijo al conductor: «Compañero es la primera vez que cojo guagua, dónde tengo que poner la tarjeta por favor».

Decenas de personas reaccionaron a la publicación a través de comentarios y muchas de ellas se identificaron con lo ocurrido a la joven, exponiendo sus experiencias, cuyo denominador común es el desconocimiento.

Entre los internautas que enviaron mensajes a la cubana se encuentra el conocido influencer Alexander Otaola, quien cuestionó el empleo del término «compañero» para referirse al chofer de la guagua.

Sin embargo, Sairis volvió a utilizar la palabra al dirigirse al influencer y, a su vez, agregó: «¿Porque lo dicen ustedes? Toda Cuba usa el mismo tĆ©rmino y por ello no se puede concluir que seamos comunistas. El problema es que todo lo tienen politizado, una palabra no determina absolutamente nada. Ahora sĆ­, ĀætambiĆ©n te dicen cómo tienes que hablar? Estamos cayendo ya en los extremosĀ».

A la crĆ­tica se sumó otro usuario, lo que conllevó a que la joven pusiera fin a la disputa, afirmando: Ā«SeguirĆ© usando el tĆ©rmino hasta que la costumbre se me quite, de ahĆ­ para allĆ” no es asunto mĆ­o, mĆ”s bien de las cabezas de aquellos que saquen sus absurdas conclusiones. Un saludo a ambos y Feliz NavidadĀ».

El conflicto propició que varias personas manifestaran su apoyo a la cubana, incluso algunos españoles recalcaron que en España dicho término también se emplea, fundamentalmente en el Ômbito laboral, para hacer alusión a los colegas de trabajo.


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