Los dolores de cabeza para el recien nombrado juez de la Corte Suprema, Brett Kavanaugh, no terminan a pesar de su nombramiento.

El Juez Jefe de la Corte Suprema, John Roberts solicitó ayer al Décimo Circuito que revise más de doce quejas de ética que se han hecho contra Kavanaugh. Las quejas se refieren al comportamiento de Kavanaugh en el Comité Judicial del Senado el 27 de septiembre.

Estas quejas fueron recibidas inicialmente por el Tribunal de Apelaciones de los Estados Unidos antes de que Kavanaugh se sentara en la Corte Suprema. El juez principal, Merrick Garland, cuya nominación a la Corte Suprema fue bloqueada por los republicanos del Senado, se retiró de la investigación. Las quejas se pasaron luego a la jueza Karen LeCraft Henderson, quien habia sido nominado por el presidente George H.W. Bush.

Las quejas fueran hechos de parte de más de 2,400 profesores de derecho que determinaron que Kavanaugh ha «mostrado una falta de temperamento judicial que sería descalificante para cualquier tribunal».


El ex juez de la Corte Suprema, John Paul Stevens, también declaró que el juez Kavanaugh demostró parcialidad y «no es apto para la Corte Suprema.» le imposibilitaría hacer el trabajo de la corte. «Ellos sugieren que ha demostrado un sesgo potencial que involucra a suficientes litigantes potenciales ante el tribunal, por lo que no podría cumplir con todas sus responsabilidades».

El propio juez Brett Kavanaugh ha expresado su pesar en el Wall Street Journal, sobre «algunas cosas que no debería haber dicho» en su testimonio ante el Comité Judicial del Senado, aunque sin dar detalles.

Ahora, el Juez Jefe Roberts ha solicitado al juez Timothy M. Tymkovich, el juez principal del circuito del Décimo Circuito con sede en Denver, que revise las quejas contra Kavanaugh y «cualquier queja pendiente o nueva relacionada con el mismo tema». El juez Tymkovich tiene la opción de manejar las quejas él mismo, descartándolas o designando un comité especial para examinarlas.