
Miles de migrantes bajo custodia de Estados Unidos dejaron de aparecer en el localizador público de detenidos de ICE después de que la agencia modificara, sin anuncio previo, la información que ofrece sobre personas con órdenes finales de deportación.
El cambio comenzó el 15 de septiembre de 2026 y afecta a la mayoría de los detenidos que ya recibieron una orden final de remoción, según una investigación de The Associated Press. Tres funcionarios actuales y anteriores de ICE confirmaron la nueva práctica, mientras abogados de inmigración informaron que varios de sus clientes desaparecieron repentinamente de la herramienta digital.
La situación ha encendido las alarmas entre familiares y representantes legales porque dejar de figurar en el sistema no significa necesariamente que la persona la hayan liberado o deportado. El inmigrante puede seguir detenido, lo pueden trasladar a otra instalación o encontrarse en una etapa avanzada del proceso de expulsión, pero su ubicación ya no está disponible para el público.
El cambio de ICE que dificulta seguir el rastro de los detenidos
El Sistema de Localización de Detenidos en Línea de ICE funciona desde 2010 y ha sido durante años una herramienta esencial para localizar a personas bajo custodia migratoria. Familiares y abogados pueden buscar a un detenido mediante su número de extranjero, conocido como A-Number, o utilizando datos personales.
Sin embargo, desde mediados de septiembre, la plataforma dejó de ofrecer resultados para la mayoría de las personas que tienen una orden final de remoción. La Asociación Americana de Abogados de Inmigración alertó a sus miembros el 18 de septiembre después de recibir reportes de que el localizador ya no proporcionaba información sobre esos casos.
El cambio resulta especialmente delicado porque ICE traslada con frecuencia a los detenidos entre cárceles locales, centros privados, instalaciones federales y puntos de salida antes de una deportación. Cuando una persona desaparece de la base pública durante uno de esos movimientos, su familia puede pasar horas o días sin saber dónde está ni cómo comunicarse con ella.
Casi 16,000 detenidos ingresaron en julio con órdenes finales
El alcance potencial de la medida es considerable. Cerca de 16,000 personas ingresadas en centros de detención de ICE durante julio tenían órdenes finales de deportación, más de un tercio de todos los ingresos registrados ese mes, de acuerdo con datos de la agencia obtenidos por el Deportation Data Projet, una iniciativa de las universidades de California en Berkeley y Los Ángeles.
Las instalaciones de ICE albergaban a más de 65,000 personas a comienzos de julio, la cifra disponible más reciente citada por AP. Michelle Mendez, directora legal del National Immigration Project, estimó que aproximadamente el 30% podía tener órdenes finales de remoción.
No existe, sin embargo, una cifra oficial publicada por ICE que precise a cuántos nombres retiró del localizador desde el 15 de septiembre. Por esa razón, los datos disponibles permiten hablar de miles de afectados, pero no establecer todavía un total exacto.
ICE no anunció públicamente la modificación
ICE no comunicó previamente el cambio y, al responder a preguntas de AP, no confirmó ni negó de forma directa la nueva política. La agencia sostuvo que las personas con órdenes finales están siendo priorizadas para la deportación mientras enfrenta lo que describió como una cantidad histórica de órdenes judiciales que frenan expulsiones individuales.
El Departamento de Seguridad Nacional ha defendido que quienes tienen una orden final ya pasaron por el debido proceso. En términos generales, esa condición significa que un juez de inmigración ordenó la remoción y que la decisión no fue apelada dentro del plazo correspondiente o fue confirmada durante la apelación. También puede tratarse de una orden emitida en ausencia cuando la persona no acudió a una audiencia.
Pero una orden final no elimina automáticamente todas las alternativas legales. Dependiendo del expediente, un detenido todavía puede intentar reabrir su proceso, solicitar la suspensión de la deportación, presentar una petición de habeas corpus contra una detención presuntamente ilegal o reclamar protección si teme persecución o tortura. La información general del Gobierno sobre el proceso confirma que ICE ejecuta las órdenes de remoción, pero los recursos disponibles dependen de las circunstancias particulares de cada caso.
Abogados advierten sobre deportaciones más difíciles de detener
La principal preocupación es que la falta de información impida actuar a tiempo. Para presentar determinados recursos urgentes, el abogado necesita saber dónde está recluido su cliente, comunicarse con él y conocer si ICE lo trasladó a otra jurisdicción o lo llevó a un punto de salida.
Greg Chen, director sénior de relaciones gubernamentales de la asociación de abogados de inmigración, explicó que algunas familias temen que sus parientes hayan sido deportados cuando dejan de aparecer en el sistema. Para los representantes legales, añadió, la falta de ubicación puede interferir directamente con la relación entre abogado y cliente.
El Amica Center for Immigrant Rights informó que 17 de sus clientes con órdenes finales habían desaparecido del localizador hasta el lunes. Entre las personas que ya no aparecían también figuraban ocho somalíes recluidos en la base naval estadounidense de Guantánamo, de acuerdo con una de sus abogadas.
La incertidumbre aumenta en los casos de personas que podrían ser enviadas a terceros países con los que no mantienen vínculos. Algunos detenidos cuentan con protecciones que impiden devolverlos a su nación de origen debido al riesgo de persecución o tortura, pero eso no siempre evita que el Gobierno intente trasladarlos a otro destino.
Algunas instalaciones siguen mostrando a los detenidos
La exclusión no se aplica de manera uniforme en todo el país. Los detenidos alojados en Adelanto, California, así como en determinadas instalaciones temporales de Minneapolis, Nueva York y los suburbios de Chicago, continúan apareciendo en el sistema debido a órdenes judiciales que obligan a ICE a registrar su ubicación poco después del ingreso.
Ya existían otras situaciones en las que una persona podía no figurar temporalmente en la plataforma, como los traslados entre instalaciones, la custodia de menores o las primeras 48 horas bajo la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza. Lo novedoso ahora es la exclusión generalizada basada en la existencia de una orden final de remoción.
Qué pueden hacer las familias si una persona deja de aparecer
Que un detenido no arroje resultados en el localizador no confirma por sí solo que haya salido de Estados Unidos. La familia debe conservar el A-Number, el nombre completo, la fecha de nacimiento, el país de origen, la última instalación conocida y cualquier documento del proceso migratorio.
También conviene comunicarse inmediatamente con el abogado, con la oficina regional de Operaciones de Detención y Deportación de ICE y con el último centro donde estuvo recluida la persona. Si existe riesgo de deportación inminente, un profesional debe evaluar sin demora si procede una moción para reabrir, una solicitud de suspensión, una petición de habeas corpus u otro recurso de emergencia.
El cambio añade una nueva barrera en el momento más crítico del proceso. Aunque los detenidos continúan formalmente bajo custodia federal, para sus familias y abogados pueden quedar fuera del mapa público precisamente cuando localizarles resulta indispensable para preservar las opciones legales que aún puedan tener.





