Un hombre de Miami está siendo acusado de intento de asesinato en primer grado por tomar la justicia en sus manos.


Se trata de Corthoris Jenkins, de 28 años, quien dijo a la policía que a principios de esta semana estaba en su casa jugando video juegos cuando sintió que irrumpían en su propiedad, informó el Miami Herald.

En lugar de llamar al 911 Jenkins agarró un rifle de asalto y corrió por la calle detrás del presunto ladrón desarmado, quien terminó cayendo de rodillas.

“Empieza a suplicar por su vida”, dijo el miércoles por la tarde a una jueza el detective de Miami-Dade Iry Watson. «Pero el acusado toma el rifle de asalto y le dispara varias veces».

El presunto ladrón, Xavier West, permanece hospitalizado en el Ryder Trauma Center desde el incidente el pasado martes a la altura de la 95 calle del noroeste y la 27 avenida.


En su defensa Jenkins inicialmente afirmó que se había «desmayado» y no recordaba nada sobre el tiroteo, según un informe de arresto policial. Sin embargo; después admitió: «No le disparé mientras estaba en el suelo», dijo, y agregó: «Soy la víctima, señora», dijo a la jueza Mindy Glazer durante su audiencia el miércoles.

Glazer sacudió la cabeza en desacuerdo. «Eres víctima de un posible robo, pero no puedes simplemente dispararle a la gente», dijo.

Xavier fue encontrado a más de 500 pies de distancia de la casa, al otro lado de la calle, es donde ocurrió el tiroteo. En la escena investigadores descubrieron ocho casquillos de bala en el suelo, según un informe policial.

En la corte el miércoles, el fiscal Khalil Quinan dijo a la jueza que los disparos habían sido premeditados. Glazer estuvo de acuerdo.

“Tuvo tiempo para reflexionar mientras apunta con el arma mientras suplica de rodillas. Eso es premeditación «, dijo.