Tres meses después del paso del huracán Matthew, habitantes de Baracoa y Maisí se quejan de la lentitud de la respuesta del Gobierno para quienes lo perdieron todo y critican la aún fuerte presencia militar en las zonas afectadas, informa Diario de Cuba.

«Todo está controlado por tropas especiales ‘boinas negras’ y ‘boinas rojas’. La situación se mantiene así desde el paso de Matthew y por estos días llegaron alrededor de 300 o más de ellos para relevar a los que están aquí», dijo Wilder Frómeta Romero, residente en Balatrera, Baracoa.

«Las colas para comprar materiales de construcción y demás cosas están controladas por ellos, que siempre van armados con tonfas, gases lacrimógenos, pistolas y los perros que no faltan y tiene a la gente atemorizada», señaló.

Los habitantes se quejan además de que los productos de primera necesidad tienen un precio muy elevado.

Francisco Luis Manzanet Ortiz, opositor residente en el Jamal, dijo que en la localidad «han instalado cámaras de seguridad por todas partes».


Las autoridades pusieron «un punto de control en Yumurí y otro en el puente del Toa. Los militares han tomado Baracoa de tal forma que hay quien no quiere salir a la calle por miedo», declaró Manzanet Ortiz.