Un grupo de militares venezolanos que se oponen a Nicolas Maduro asumieron la responsabilidad por el atentado realizado con drones durante un acto público contra el dictador venezolano.


En un comunicado publicado por el Nuevo Herald, los militares asumieron el fracaso de lo que llamaron “La Operación Fénix”. Los militares no confirmaron si la acción se trató de un atentado contra la vida de Maduro, pero asumieron la responsabilidad de las explosiones que provocaron una estampida masiva en el evento transmitido en vivo por las imágenes de televisión.

“Hoy no pudimos, pero seguiremos en nuestra lucha, porque la Fuerza Armada Nacional Bolivariana tiene por función garantizar la independencia, la soberanía de la nación, la integridad del territorio y el orden público interno”, dijo la agrupación.

“Insistimos en que no descansaremos en nuestra lucha hasta lograr el retorno de la Constitución y la democracia, la realización de elecciones libres en el plazo más corto posible, la libertad de todos los presos políticos, la restitución del derecho a la protesta, el respeto a la soberanía popular encarnada en la Asamblea Nacional y la ruptura de cualquier relación de dependencia y sumisión a un gobierno extranjero”.

Por otro lado, Nicolas Maduro dijo que ya habían realizado arrestos y culpo a Colombia y Estados Unidos de estar detrás del atentado contra su vida.