
Un ciudadano estadounidense que hoy puede solicitar la residencia para su madre o su padre podría perder esa posibilidad si prospera un proyecto de ley presentado en el Congreso. La propuesta también eliminaría otras categorías familiares, pondría fin a la lotería de visas y cambiaría la forma de conceder green cards por empleo.
Los cambios figuran en la Americans First Immigration Act, presentada en la Cámara de Representantes como H.R. 8586. Por ahora es solo una propuesta: ninguna de estas vías ha sido eliminada por este proyecto.
Padres y otras peticiones familiares, en la mira
Bajo la ley actual, los ciudadanos estadounidenses de 21 años o más pueden pedir la residencia permanente para sus padres. El proyecto retiraría a los padres de la categoría de familiares inmediatos, que no está sujeta a los cupos anuales de las categorías de preferencia familiar.
La iniciativa también suprimiría varias de esas preferencias, entre ellas las que permiten solicitar a hermanos de ciudadanos y a hijos adultos en determinadas circunstancias. Mantendría la vía para cónyuges e hijos de ciudadanos, así como una categoría para cónyuges e hijos menores de residentes permanentes.
Para las familias, la diferencia sería profunda. Una persona que ya obtuvo la ciudadanía estadounidense no podría iniciar una petición de residencia para sus padres por esa vía si el texto se convirtiera en ley tal como está redactado.
Qué pasaría con las solicitudes en trámite
La propuesta no se limita a impedir nuevas peticiones. Su texto incluye disposiciones para solicitudes pendientes en las categorías que pretende eliminar y reglas de transición para ciertos casos con peticiones aprobadas antes de una eventual entrada en vigor.
Eso significa que una petición presentada hace años no necesariamente quedaría protegida solo por haber sido enviada a tiempo. El resultado dependería de la etapa del caso y del texto final que aprobara el Congreso, si alguna versión llegara a convertirse en ley.
Hoy las solicitudes continúan rigiéndose por las normas vigentes. La presentación de un proyecto no cambia por sí sola las decisiones de USCIS ni cancela expedientes.
Un nuevo filtro para la residencia por trabajo
El proyecto también busca reemplazar varias categorías actuales de green cards por empleo con un sistema competitivo de puntos. Para participar, los solicitantes necesitarían una oferta de trabajo en Estados Unidos y cumplir requisitos mínimos de puntuación, edad e inglés.
Entre los factores que sumarían puntos están el salario ofrecido, la formación académica y otras calificaciones. Alcanzar el mínimo exigido permitiría competir dentro del sistema, pero no aseguraría la residencia: los candidatos serían clasificados según su puntuación y la disponibilidad de visas.
La propuesta impondría además obligaciones a los empleadores para demostrar que buscaron trabajadores estadounidenses antes de contratar a un solicitante extranjero por esta vía.
También propone eliminar la lotería de visas
Otro cambio de gran alcance sería la eliminación del Programa de Visas de Diversidad, conocido como la lotería de visas. La iniciativa sustituiría esa asignación por un cupo específico para trabajadores religiosos.
Se trata de una vía diferente a las peticiones familiares y a la residencia por empleo, pero su eliminación reduciría otra posibilidad de inmigración legal para personas que reúnen los requisitos del programa.
Qué deben saber los cubanos
Para muchos cubanos en Estados Unidos, el punto más sensible es la petición de padres. Quienes obtuvieron la ciudadanía y esperan reunirse con sus familiares en el país seguirían de cerca cualquier intento de eliminar esa categoría.
El texto de este proyecto no propone expresamente derogar la Ley de Ajuste Cubano. Tampoco debe confundirse esa ley con la petición familiar que presenta un ciudadano estadounidense para su padre o su madre: son vías distintas, con requisitos propios.
La H.R. 8586 fue presentada por el congresista republicano Barry Moore en abril de 2026. Para que sus medidas entren en vigor, el Congreso tendría que aprobar una legislación y el presidente tendría que promulgarla. Hasta entonces, los ciudadanos estadounidenses de al menos 21 años pueden seguir solicitando la residencia para sus padres conforme a la ley actual.





