Jóvenes artistas cubanos han hallado en las paredes de La Habana un canal para expresar su preocupación por cuestiones políticas y sociales, y lo hacen a través de los lemas o dibujos ilegales que dejan por numerosos lugares.

Un reportaje de Reuters se adentra en este mundo para conocer cómo la creciente influencia de la cultura internacional también ha llegado a la isla.

«Quiero crear una conciencia social con mi trabajo, una conciencia sobre lo que estamos convirtiendo en», dijo Yulier Rodríguez, cuyas criaturas alienígenas a menudo se ven malformadasy con extremidades que sobresalen de las cabezas y desnutridos.

El joven, de 27 años, critica la desoladora economía soviética de Cuba, que obliga a los cubanos a recurrir a actividades ilegales para sobrevivir.
«Una gran parte de la sociedad está bajando por un camino oscuro», afirmó.


Inspirado por los artistas callejeros británicos y americanos Banksy y Jean-Michel Basquiat, Rodríguez dijo que sus criaturas a menudo no tienen boca, lo que representa la renuencia de los cubanos a expresar públicamente su descontento por temor a represalias, como la pérdida de puestos de trabajo.

La misma idea está detrás de los hombres del artista Fabián López, cuyo alias es 2 + 2 = 5, lo que significa que algo no está bien, y quien recientemente pintó un graffiti que muestra a su personaje con la cabeza de Donald Trump, reflejando la ira de los cubanos por la actitud del presidente estadounidense hacia la apertura de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba.