Carlos Manuel Pupo, coordinador nacional del Partido Unión por Cuba Libre, fue brutalmente golpeado por la policía política en una prisión de La Habana por negar obediencia a sus carceleros.

El también gestor del Proyecto Emilia, tuvo que ser operado por fractura de caderas y rotura de fémur, y ahora se encuentra convaleciente en su casa del municipio capitalino de Boyeros, adonde han acudido otros opositores en muestra de apoyo.

Pupo se encontraba detenido en El Vivac, en el barrio habanero de Calabazar, una de las prisiones donde arbitrariamente conducen a los opositores y luego los liberan, la mayoría de las veces sin levantar cargos.


El opositor responsabilizó al Mayor Humberto Ramírez por la agresión, que se produjo el jueves pasado, y dijo que seguirá “con el espíritu de luchar por la patria y por la libertad».