Global Air, aerolínea cuyó avión fue rentado por Cuba para realizar vuelos nacionales en la isla y terminó siniestrado en La Habana el pasado 18 de mayo no tenía el aval de Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

“Una aerolínea que no está suscrita a esa asociación y que no ha pasado las auditorías de esa asociación inmediatamente debería levantar una serie de objeciones de la dirección general de aviación civil de cualquier país, incluido Cuba”, explicó Oscar García, presidente de la firma InterFlight Global, con sede en Miami desde 1992.

Damojh Global Air, no está afiliada a IATA, confirmó Perry Flynt, jefe de Comunicaciones Corporativas de esa Asociación para América del Norte.

Los miembros de IATA deben someterse periódicamente a inspecciones de seguridad en vuelo y de calidad técnica.


Según expertos las aerolíneas que optan por no asociarse y por no auditarse ya demuestran tener un nivel de calidad y de seguridad inferior.