Gasolina en Florida sigue más barata que en 2025, pese a nuevas fluctuaciones en el mercado

Los precios de la gasolina en Florida volvieron a mostrar movimientos marcados en cuestión de días, reflejando una dinámica que analistas del sector consideran habitual dentro del mercado minorista de combustibles. Según datos difundidos por la organización AAA, el promedio estatal alcanzó los 2.94 dólares por galón el pasado 11 de febrero, tras un aumento de nueve centavos, pero posteriormente descendió seis centavos hasta ubicarse alrededor de los 2.88 dólares por galón.

La variación, aunque moderada en términos absolutos, tiene un impacto directo en millones de conductores del estado, especialmente en un territorio donde el uso del automóvil es esencial para el trabajo, el comercio y el turismo.


El fenómeno del “price cycling” y cómo afecta al consumidor

El portavoz de AAA en Florida, Mark Jenkins, explicó que este comportamiento responde a un patrón conocido como “price cycling” o ciclo de precios. Este mecanismo se caracteriza por incrementos abruptos en un corto período, seguidos de descensos progresivos que pueden extenderse durante varios días antes de un nuevo repunte.

En términos prácticos, cuando el ciclo se activa, los precios en numerosas estaciones pueden aumentar casi simultáneamente. Posteriormente, la competencia entre minoristas impulsa reducciones graduales hasta que los márgenes vuelven a ajustarse. Para el consumidor, esto se traduce en una sensación de inestabilidad, ya que el costo por galón puede cambiar de una semana a otra sin que exista necesariamente un evento internacional visible que lo explique.

Factores que influyen en las variaciones

Aunque el artículo se centra en el comportamiento reciente del promedio estatal, el mercado de combustibles responde a múltiples variables. Entre ellas se encuentran los movimientos en el precio del petróleo crudo, los costos de refinación, la logística de distribución y la competencia local entre estaciones de servicio.

Florida, por su alta demanda y su volumen turístico, es particularmente sensible a variaciones en el suministro y en los costos mayoristas. Además, la estacionalidad puede influir en la demanda, especialmente en períodos de mayor movilidad.

Comparación interanual: un alivio relativo

A pesar del incremento registrado a inicios de febrero, el promedio actual continúa por debajo del nivel observado en la misma fecha de 2025. Este dato ofrece una perspectiva más amplia y permite contextualizar las recientes subidas dentro de una tendencia anual más favorable para los conductores.


Mantenerse por debajo de la barrera de los tres dólares por galón tiene un efecto psicológico y económico significativo. Para muchas familias, incluso una diferencia de algunos centavos por galón puede representar un ahorro acumulado relevante a lo largo del mes, especialmente en hogares con más de un vehículo.

Impacto en la economía local

El precio de la gasolina influye no solo en los conductores individuales, sino también en sectores estratégicos de la economía estatal. El transporte de mercancías, los servicios de entrega, la movilidad laboral y la industria turística dependen en gran medida de la estabilidad del combustible.

En un estado donde las distancias son amplias y el transporte público no cubre todas las áreas de manera integral, el automóvil sigue siendo el principal medio de desplazamiento. Por ello, cada variación en el precio del galón tiene un efecto multiplicador que puede trasladarse indirectamente a los costos de bienes y servicios.

Proyecciones a corto plazo

AAA advierte que el mercado continúa siendo volátil y que podrían producirse nuevas fluctuaciones en los próximos días o semanas. Si el patrón cíclico persiste, es posible que los consumidores vuelvan a observar incrementos repentinos antes de una nueva fase de descenso.

En este escenario, el promedio estatal cercano a los 2.88 dólares por galón se mantiene como un punto de referencia, pero no como una cifra definitiva. La evolución dependerá de factores tanto nacionales como internacionales que inciden en la cadena de suministro del combustible.

Por ahora, los conductores en Florida continúan enfrentando un entorno de ajustes periódicos en los surtidores, con la ventaja de que, pese a las oscilaciones recientes, los precios siguen situándose por debajo de los niveles del año pasado.


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