
Florida puso en marcha una nueva política que cambia de forma significativa el proceso para obtener una licencia de conducir en el estado: a partir de ahora, todos los exámenes deben realizarse únicamente en inglés. La decisión elimina por completo los servicios de traducción y la asistencia de intérpretes en las oficinas del Departamento de Vehículos Motorizados (DMV), una práctica que durante años permitió a miles de residentes presentar la prueba en otros idiomas.
La medida ya está siendo aplicada por el Departamento de Seguridad Vial y Vehículos Motorizados de Florida y afecta tanto a los exámenes teóricos como a las evaluaciones prácticas y orales. Además, se extiende a todas las categorías de licencias, sin excepciones para conductores nuevos, renovaciones o cambios de estatus.
Dariel Fernández, quien ocupa el cargo de recaudador de impuestos en el condado de Miami-Dade, participa directamente en la aplicación de un cambio sustancial que redefine el procedimiento para la emisión de licencias de conducir a los residentes de Florida.
«Cuando el instructor te pide, ya sabes, ‘gira a la izquierda, gira a la derecha’, ya sabes, ‘continúa, ¿qué ves más allí? Una sola manera, ‘lo que sea, todo esto va a estar en inglés’, explicó Fernández.
Un giro en un estado multicultural
Durante décadas, Florida ofreció exámenes de manejo en varios idiomas, entre ellos español, criollo haitiano, ruso y árabe, reflejando la diversidad lingüística del estado. En el sur de Florida, esta opción era especialmente utilizada. En Miami-Dade County, por ejemplo, más del 66 % de los solicitantes realizaban la prueba escrita en español, según datos citados en el reporte original.
Con la nueva normativa, esas alternativas desaparecen. A partir de ahora, los aspirantes deberán demostrar comprensión del inglés para poder completar el proceso, incluso si ya conducen desde hace años o necesitan la licencia para trabajar.
Argumentos oficiales: seguridad y comprensión de las normas
Las autoridades estatales defienden la decisión asegurando que el cambio busca mejorar la seguridad vial. Funcionarios del estado sostienen que todos los conductores deben ser capaces de entender señales de tránsito, avisos oficiales, indicaciones de los agentes y documentación relacionada con las leyes de tráfico, las cuales se presentan mayoritariamente en inglés.
Desde esta perspectiva, el dominio básico del idioma se considera una condición necesaria para circular de forma segura por las carreteras del estado.
Críticas y preocupación entre comunidades inmigrantes
Sin embargo, la medida ha generado críticas y preocupación, especialmente entre comunidades inmigrantes y organizaciones que trabajan con personas con dominio limitado del inglés. Para muchos residentes, la licencia de conducir no solo es un documento legal, sino una herramienta esencial para acceder al empleo, llevar a los hijos a la escuela o acudir a citas médicas.
«Me parece genial, y tiene sentido, aunque yo sea hispano», comentó a la prensa local, Johnny Álvarez. «La realidad es que, si no puedes leer la señal — en cuanto al límite de velocidad, dónde puedes girar, etcétera, etcétera, etcétera — no deberías conducir por la autopista de todos modos», agregó.
«Lo hice en español en mi caso porque me resultó fácil, pero todos los carteles y todo está en inglés, así que la gente tiene que saber lo que significan, esos carteles», afirmó Benjamin Escudero.
Líderes comunitarios advierten que la eliminación de traducciones podría dejar fuera del sistema a miles de personas que, aunque conocen las normas de tránsito, no dominan el idioma lo suficiente para aprobar un examen escrito en inglés. En contraste, la presidenta del Partido Demócrata de Florida, Nikki Fried no está de acuerdo con la medida y calificó la medida de racista.
Recientemente una residente del sur de Florida denunció que, pese a aprobar el examen teórico de manejo en español, la obligaron a repetir la prueba tras ser seleccionada de forma aleatoria, según una disposición de la ley estatal. El caso, divulgado por Telemundo 51, generó preocupación en la comunidad hispanohablante.
Al acudir a la oficina para finalizar el trámite, a la mujer le informaron de que no había citas disponibles para repetir el examen ese mismo día, lo que dejó el proceso inconcluso. La situación coincidió con la entrada en vigor de una nueva política que establece que todos los exámenes de licencia en Florida se administrarán únicamente en inglés.
El cambio lo confirmó por el Departamento de Seguridad Vial y Vehículos Motorizados de Florida y se aplicó en una oficina del Recaudador de Impuestos de Miami-Dade. La afectada expresó frustración por el cambio repentino, que ahora la obliga a rendir la prueba en inglés, una exigencia que podría impactar a numerosos residentes cuyo idioma principal es el español.
Un cambio con impacto inmediato
El nuevo requisito ya está en vigor en todo Florida, lo que significa que los solicitantes deben prepararse únicamente en inglés antes de acudir al DMV. Para muchos, esto implica la necesidad de tomar cursos adicionales, estudiar materiales en un idioma que no dominan o posponer indefinidamente la obtención de la licencia.
Mientras continúa el debate político y social en torno a la medida, el cambio marca un antes y un después en uno de los trámites más frecuentes del estado, con especial impacto en regiones como el sur de Florida, donde la diversidad lingüística forma parte del día a día.





