Familiares de Daniel Llorente, quienes recorrieron varias estaciones de policía, cubano que interrumpió los desfiles del 1ro de mayo mientras portaba una bandera de Estados Unidos, dijeron a Radio Martí que desconocen “su paradero”.

Llorente fue arrestado de manera violenta por vario agentes de la seguridad vestidos de civiles. “Ahora nadie sabe nada”, afirmó uno de los familiares.

El opositor, que no pertenece a ningún partido, también protesto en mayo del año pasado cuando llegó el crucero Adonia a La Habana, pero fue arrestado y liberado sin más consecuencias.
«Ojalá no pase nada y lo saquen (lo liberen)», dijo el familiar. «En lo único que pienso es en su hijo, él está mal, mal, su mamá murió hace dos meses», puntualizó la fuente que decidió el anonimato.

Por su parte, el periódico Granma, que no suele hacerse eco de actos como este, calificó la acción—sin revelar su nombre—, como un «monólogo anexionista» y lo acusó de querer «formarse un perfil mediático».


La publicación agregó: «se trata de un cubano desvinculado laboralmente», que «en el año 2002 fue sancionado a cinco años de prisión por un delito de robo con fuerza, y en este momento se encuentra pendiente de juicio por un delito de receptación agravada».

A esta declaración, los familiares de Llorente explicaron que el juicio fue injusto y la cárcel lo llevó a perder su matrimonio y la relación con su hijo, que en aquel entonces era muy pequeño.

«Llorente entendió que fue imperdonable lo que le hicieron, se le metió eso en la cabeza y fue entonces que empezó a hacer estas cosas cuando salió de la prisión. Él dijo: ‘a mí este Gobierno me tiene que oír de alguna forma'», explicó su pariente.