Familiares de adolescente Derek Sosa, acusado de asesinar a su madre en Hialeah, abogan por su traslado a una cárcel juvenil

El adolescente Derek Sosa, de 13 años de edad, quien apuñaló a su madre en su apartamento ubicado en Hialeah, ocasionándole la muerte, se encuentra actualmente recluido en una celda aislada del centro de detención Metrowest, tras la determinación por el jurado en una audiencia celebrada en la mañana del pasado viernes de que sería juzgado como adulto y enfrentaría el cargo de asesinato en primer grado.

Este martes tuvo lugar una comparecencia en la corte criminal de Miami- Dade, donde la abogada del muchacho, Kristen Reinoso, dio a conocer la declaración de no culpabilidad de su representado y solicitó a su vez, su traslado hacia una cárcel juvenil.


A la comparecencia asistieron varios familiares, entre ellos su abuela materna, quien declaró a la prensa local que se concentró en la salida de la corte:»Mi nieto es el mejor niño del mundo». Su tía también manifestó: «Él es un nene bueno, cariñoso, amoroso…Nadie conoce a Derek como lo conocemos nosotros y esto no es Derek», respondiendo a los periodistas: «No es adulto nada, es un niño que juega todavía».

La realidad es que todos los familiares más cercanos al menor y algunos amigos han pedido clemencia a los miembros de la corte y han enviado más de 20 cartas manifestando su inconformidad con el cargo del cual se acusa al menor y abogando por su traslado a un centro de detención juvenil. Al respecto su abogada señaló: «me preocupa que en este centro pueda existir intimidación emocional, física o acoso. Por mucho que los oficiales penitenciarios lo intenten, hay situaciones en las que los niños se mezclan con adultos, y no hay muchos niños de su edad aquí».

Su abuela materna en una carta apuntó: «su madre desde el cielo, quisiera que se salve, porque las madres siempre perdonan y ella amaba a su hijo». Por otra parte, el padrastro del menor, quien convivía con él, se refirió a que aún no comprendía lo que había pasado y que su esposa era muy amorosa con su hijo, escribiendo: «su mamá se desvivía y lo cuidaba con mucho amor. Todavía no cabe en mi cabeza lo que le ocurrió para hacerle eso a su madrecita».

Otra de las cartas fue enviada por una conductora de un bus escolar, identificada como Yola, quien alega que conoció a Derek en su primer día de clase y que lamentaba mucho lo ocurrido, recalcando que sólo Dios podía saber los motivos de tal conducta.

El padre del menor en uno de los actos realizados declaró al jurado que su hijo había recibido una buena educación familiar, que todos lo querían y que nunca había tenido problemas de conducta, agregando: «Yo lo crié, pero su abuela materna pasó más tiempo con él porque vivíamos en hogares separados. Esta es una terrible tragedia, pero este niño es bien humilde, muy pacífico, nadie podía imaginarse que esto pasaría». Además, añadió que el adolescente deseaba estudiar Ingeniería e integrar la Armada, pidiendo que se diera una segunda oportunidad.


Se espera que quizás la próxima semana, antes de la celebración de la audiencia fijada para el 9 de noviembre, el juez se pronuncie en relación a la moción presentada por la abogada sobre el traslado del menor.


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