Muchos cubanos ven en Donald Trump la última esperanza para que revierta la decisión de Obama de suspender la política de pies secos pies mojados, pero lo chances que eso ocurra son muy pocos.

Varios factores dan indicios de que Trump tendría muy difícil revertir esa decisión, la primera es su dura postura contra la inmigración. Para Donald Trump sería casi imposible mantener una posición de tolerancia cero con la inmigración y restablecer una política que da ingreso a quienes entran de manera ilegal.

Legisladores cubanoamericanos confirmaron el pasado viernes que no pedirían a Trump que restablezca la política de “pies secos-pies mojados” lo le quitaría a Trump la presión de un pedido de varios legisladores.

Trump durante la campaña catalogó la política de pies secos pies mojados como injusta para el resto de los inmigrantes, aunque luego aseguro que escucharía las opiniones de los cubanoamericanos antes de tomar una decisión.


Donald Trump será presidente el próximo 20 de enero y si algo ha demostrado el presidente electo es que es impredecible, de todo puede pasar, pero siguiendo sus propias promesas sería muy difícil ver un cambio.