
La exasesora adjunta de Seguridad Nacional K.T. McFarland aseguró que Cuba podría convertirse en la próxima gran prioridad internacional del presidente Donald Trump y llegó a predecir que el mandatario viajará a La Habana antes de concluir su actual mandato.
Las sorprendentes declaraciones fueron realizadas durante una entrevista con Stuart Varney en Fox Business, en la que McFarland analizó la estrategia exterior de la administración Trump después de una eventual reducción de las tensiones relacionadas con Irán.
“Creo que el presidente Trump irá a La Habana antes de que termine su mandato”, afirmó McFarland, provocando que el presentador interrumpiera la conversación para pedirle que repitiera su predicción.
La exfuncionaria insistió en que una visita de Trump a la capital cubana podría producirse como una especie de “vuelta de victoria”, vinculada a un posible cambio político en la isla.
Cuba como “pieza final” de la estrategia de Trump
Según McFarland, una vez que la situación con Irán pierda intensidad —con acuerdo o sin él—, la Casa Blanca podría concentrar una mayor atención en el hemisferio occidental.
La exasesora describió a Cuba como la “pieza final” de una estrategia dirigida a fortalecer las relaciones comerciales, las inversiones y la seguridad entre los países de América del Norte y América del Sur.
En su análisis, la administración Trump buscaría reducir gradualmente su concentración en Europa, Asia y Medio Oriente para dedicar mayores recursos políticos y económicos a los países más próximos a Estados Unidos.
McFarland sostuvo que el objetivo sería impulsar un gran bloque comercial en el continente americano que favorezca el intercambio económico, la inversión y la estabilidad regional.
Dentro de esa visión, Cuba ocuparía una posición estratégica debido a su proximidad con Estados Unidos y a sus relaciones históricas con Rusia y China.
La preocupación por la presencia de China y Rusia
McFarland afirmó que Cuba continúa siendo uno de los lugares del hemisferio donde Moscú y Pekín mantienen influencia y un punto de apoyo estratégico.
A su juicio, esa presencia explicaría las sanciones y la presión que Washington está ejerciendo sobre el gobierno cubano.
La exfuncionaria considera que resolver el desafío que representa Cuba sería necesario para completar la estrategia regional de Trump y limitar la influencia de las dos potencias rivales cerca del territorio estadounidense.
Fox Business presentó las declaraciones como una predicción de McFarland sobre una posible visita histórica del presidente a La Habana, no como una decisión anunciada por la Casa Blanca.
Hasta el momento, Trump no ha confirmado públicamente que contemple viajar a Cuba.
McFarland asegura que Rubio habla con dirigentes cubanos
Uno de los puntos más llamativos de la entrevista surgió cuando McFarland mencionó al secretario de Estado Marco Rubio, una de las figuras más influyentes de la política estadounidense hacia Cuba.
Según la exasesora, Rubio estaría dialogando en español con dirigentes cubanos sobre cómo podría funcionar el país después del comunismo.
McFarland no identificó a esos dirigentes ni ofreció detalles sobre la naturaleza de las supuestas conversaciones. Tampoco existe una confirmación pública del Departamento de Estado sobre contactos destinados a organizar una transición política en Cuba.
Por tanto, sus palabras deben interpretarse como parte de su análisis y de la información que afirma manejar, no como la divulgación de un plan oficialmente confirmado por Washington.
¿Qué podría ocurrir con el gobierno cubano?
McFarland planteó diferentes escenarios para un eventual cambio en la isla.
Uno de ellos sería una salida limitada de las principales figuras del poder cubano, comparable —según su explicación— con un modelo en el que se remueve a una pequeña parte de la cúpula gobernante.
El otro escenario implicaría una transformación política mucho más profunda.
Aunque no explicó cómo podría producirse ese proceso ni presentó un calendario, la exfuncionaria aseguró que un cambio en Cuba terminará ocurriendo y lo calificó como “inevitable”.
También afirmó que la isla estaría preparada para una etapa diferente, pero no presentó evidencias concretas que permitan determinar que una transición sea inminente.
Una predicción que genera enorme expectativa
Las palabras de McFarland tienen especial relevancia por su cercanía histórica con Trump y por haber formado parte de su equipo de Seguridad Nacional durante su primer gobierno.
Sin embargo, actualmente no ocupa un cargo desde el cual pueda anunciar decisiones oficiales de la administración.
Una visita presidencial a La Habana tendría un enorme peso político y simbólico. También representaría un acontecimiento particularmente sensible para la comunidad cubana en Estados Unidos, especialmente si estuviera relacionada con negociaciones o con un posible cambio de sistema en la isla.
Por ahora, no existe un anuncio de viaje, una fecha prevista ni una agenda oficial. Lo que sí existe es una predicción extraordinaria de una antigua integrante de la administración Trump: que Cuba será el próximo gran objetivo de Washington y que el presidente podría llegar a La Habana antes de abandonar la Casa Blanca.




