Después de 12 años de luchar para no perder su vivienda, la ex presa política cubana Ana Lázara Rodríguez abandonó su hogar obligada por el banco que le retiró la propiedad.

La batalla legal de muchos años llegó a su fin a pesar de la representación legal probono que tuvo, y el apoyo de líderes locales en Miami Dade.


Sin embargo, cuando estaba a punto de comenzar a vivir en su auto, Rodríguez recibió una increíble noticia: Una persona, que prefirió permanecer en el anonimato, le compró una casa para vivir.

Solo se conoce que fue un conocido empresario cubanoamericano, alguien con estrechos lazos políticos a la comunidad cubana de Miami, quien ya le habría hecho una promesa a Rodríguez en el pasado.

«Él dice: ‘Estoy tratando de comprar tu casa, pero en caso de que no pueda comprar tu casa, voy a comprar otra casa, para que no tengas que dormir en tu auto'», contó Rodríguez a Local 10 News.

Rodríguez contó al citado medio que estaba a punto de pedir al dueño del restaurante cubano Versailles que le permitiera estacionar su auto en las noches en el parqueo que tiene vigilancia, cuando recibió la increíble noticia.


Cuando le preguntaron la razón por la cual el empresario cubanoamericano la ayudaba, la anciana dijo que quería ayudar porque ella era «una luchadora por la libertad».

Fue así como Rodríguez se mudó a una vivienda de 5 dormitorios ubicada en el suroeste de Miami Dade.

A pesar de la pesadilla que fue la batalla legal que terminó perdiendo contra el banco, Rodríguez asegura que tiene su corazón lleno de gratitud. La generosidad del hombre que le regaló la casa restauró su fe en la humanidad.