Un ex doctor de Weston que mató a tiros a su padre dentro de su propia casa, e intentó quitarse a vida, ha salido de prisión luego de llegar a un acuerdo con la fiscalía.


Se trata de Rafael Azulay, quien en el 2018 llamó por teléfono a su padre para pedirle que fuera a verle y al llegar lo mató a tiros.

Azulay estaba entonces a la espera de juicio por cargos de violencia doméstica contra su ex fiance, quien ahora tras su liberación vive aterrada por su vida.

“No es absolutamente justo. En realidad, es una parodia y un error judicial, en mi opinión”, dijo a 7News la ex fiance que ahora se identifica por el nombre de Angela.

“Básicamente se está saliendo con la suya con el asesinato. Quiero decir, no hay otra manera de endulzarlo: se está saliendo con la suya”, añadió la mujer que una vez pensó compartir su vida con el acusado, y ahora teme por su seguridad.

En 2014 y 2015, Azulay fue acusado de abusar físicamente de Angela. Los cargos fueron retirados después de que la víctima se negara a testificar.


En marzo del 2018, antes del asesinato de su padre, Azulay fue nuevamente acusado de golpear a Angela. Según el informe de arresto, la víctima presentaba contusiones en el ojo izquierdo, ambos brazos y ambas piernas. Tenía pequeños cortes en el pecho, según el informe. Fue acusado de delito grave de agresión.

Después de cada arresto, habría salido de la cárcel porque Angela no quería procesarlo, algo que ahora lamenta.

“Realmente sentí eso, pensé que las drogas como los medicamentos recetados que estaba tomando eran la causa de todo, y si puedo eliminar ese factor de su vida, puedo evitar que arruine su propia vida, y podemos vivir felices para siempre”, dijo Ángela.

Durante el caso criminal por el asesinato de su padre, Azulay originalmente se consideró que no era mentalmente competente para ser juzgado, pero el viernes se le consideró competente antes de aceptar el acuerdo de culpabilidad.

Azulay recibió una sentencia de dos años de arresto domiciliario y 10 años de libertad condicional.