Coronavirus en Florida: Foto: Quatrox Production / Shutterstock.com

Florida, que ha reportado de la muerte de más de 16,400 personas por COVID-19, ahora dice que es posible que el público no pueda confiar en ninguno de esos números.


El Departamento de Salud del estado ordenó el miércoles una investigación de todas las muertes relacionadas al coronavirus, una semana después de que el presidente de la Cámara de Representantes, José Oliva, criticara los datos de muerte de los médicos forenses como «a menudo carentes de rigor» y socavando «la integridad y confiabilidad de los registros de muerte».

Los demócratas de la Cámara criticaron el informe de los republicanos de la Cámara como un insulto a las víctimas del coronavirus y un intento de «restar importancia al número de muertos».

Los funcionarios de salud anunciaron el miércoles que «los datos de fatalidades reportados al estado presentan confusión de manera constante y justifican una revisión más rigurosa». La revisión es necesaria para «garantizar la integridad de los datos», dijeron.

El estado retrasó ayer la publicación de sus datos diarios de coronavirus sobre casos y muertes durante más de cinco horas debido a la situación en desarrollo.


En un comunicado de prensa, los funcionarios destacaron la preocupación por las 95 muertes reportadas al estado el martes.

El departamento dijo que 16 de las muertes ocurrieron más de dos meses después de que la persona dio positivo y 11 personas murieron hace más de un mes.

Y en cinco casos, hubo una brecha de tres meses entre el momento de la infección y la muerte.

El estado dice que acaba de enterarse de una mujer de 85 años del condado de Palm Beach que murió el 27 de septiembre, tres meses y medio después de que le diagnosticaron COVID-19. En otro caso, una mujer del condado de 87 años murió el 1 de octubre, más de tres meses después de su prueba positiva el 25 de junio.

El problema involucra a muchos otros condados, como el nuevo informe de una mujer de 58 años de Miami-Dade que dio positivo el 23 de junio y murió el 6 de octubre. No se enumeraron irregularidades en Broward.

Estos retrasos levantan banderas rojas que deben ser examinadas, según el Cirujano General de Florida Scott Rivkees.