
Un presunto esquema de robo organizado desde el interior de una tienda UPS en el sur de Florida terminó bajo investigación criminal luego de que autoridades de Miami-Dade acusaran a varios adolescentes de desaparecer decenas de paquetes valorados en aproximadamente 40 mil dólares.
El caso, ocurrido en Miami Lakes, generó preocupación entre comerciantes, vendedores digitales y clientes de compañías de paquetería, debido a que el supuesto fraude habría sido ejecutado directamente por empleados con acceso al sistema operativo de envíos.
Las autoridades señalaron que los jóvenes aprovecharon su posición dentro del establecimiento para interceptar mercancías antes de que fueran registradas oficialmente para distribución, una modalidad que dificultó detectar inicialmente las pérdidas y retrasó el rastreo de los paquetes desaparecidos.
La investigación volvió además a poner el foco sobre el incremento de robos internos en empresas logísticas y de comercio electrónico en Florida, un fenómeno que ha crecido paralelamente al auge de las compras por internet y el incremento de operaciones de paquetería en el estado.
Cerca de 80 paquetes desaparecieron durante varias semanas
De acuerdo con la Oficina del Sheriff de Miami-Dade (MDSO), los hechos ocurrieron entre el 21 de marzo y el 13 de abril de 2026 en una tienda UPS ubicada en el 8555 de la calle NW 186, en Miami Lakes. Durante ese período desaparecieron alrededor de 80 paquetes pertenecientes a clientes que acudían regularmente al negocio para realizar envíos comerciales.
Los investigadores descubrieron que muchas de las cajas nunca llegaron a entrar formalmente al sistema de procesamiento de UPS, lo que permitió que la mercancía desapareciera sin generar alertas automáticas inmediatas dentro de la cadena logística.
Ese detalle resultó clave para entender cómo operaba el supuesto esquema y por qué las pérdidas tardaron semanas en ser detectadas por las víctimas. Las autoridades indicaron que el volumen de mercancía sustraída reflejaba un patrón sistemático y no incidentes aislados.
Arrestaron a uno de los acusados dentro de una escuela secundaria
El principal acusado fue identificado como Angel Caleb Pagan, de 18 años, quien fue arrestado por agentes dentro de la Barbara Goleman Senior High School, en Miami Lakes. El joven enfrentó cargos de hurto mayor en segundo grado y manipulación de evidencia física, delitos que en Florida pueden conllevar fuertes sanciones penales debido al valor económico de las pérdidas reportadas.
Otros dos adolescentes señalados en el caso fueron Matthew Martinez y Jacob Diaz, ambos de 17 años. En los primeros reportes oficiales, las autoridades indicaron que permanecían prófugos. La investigación reveló que Pagan y Martínez trabajaban dentro de la tienda UPS y tenían acceso directo al manejo de paquetes y operaciones de recepción de mercancía.
Detectives sospecharon que los acusados seleccionaban envíos específicos con productos de alto valor comercial para sustraerlos antes de que los escanearan e incorporaran al sistema de rastreo.
Víctimas operaban un negocio online de productos de belleza
La mercancía robada pertenecía a una pareja propietaria de un negocio de comercio electrónico dedicado a vender productos de Bath & Body Works y Victoria’s Secret mediante Amazon y otras plataformas digitales.
Según documentos de la investigación, las víctimas entregaban frecuentemente grandes volúmenes de paquetes en esa tienda UPS como parte de su operación comercial diaria. Los comerciantes comenzaron a sospechar luego de detectar pérdidas repetidas de mercancía y múltiples reclamaciones de clientes cuyos pedidos nunca llegaron a destino.
La situación provocó afectaciones económicas importantes para el negocio, incluyendo pérdidas de inventario, posibles reembolsos a clientes y daños operativos derivados de los retrasos y cancelaciones de pedidos.
El caso reflejó también la creciente dependencia de pequeños negocios digitales respecto a compañías de paquetería y centros de envío externos para sostener sus operaciones comerciales.
Cámaras de vigilancia revelaron cómo operaba el supuesto robo
Las grabaciones de seguridad se convirtieron en una de las principales pruebas utilizadas por los investigadores. Según el reporte policial, las cámaras mostraron a uno de los empleados retirando cinco cajas por la puerta trasera del establecimiento mientras otro vigilaba el área para evitar que los descubrieran.
Las autoridades describieron los movimientos como coordinados y compatibles con un esquema previamente organizado. Uno de los elementos que más llamó la atención de los investigadores fue la presunta manipulación del sistema de seguridad interno de la tienda.
El reporte indicó que el pasado 15 de abril el sistema de cámaras permaneció apagado durante varias horas. Detectives acusaron a Pagan de haber desactivado deliberadamente el sistema para impedir que quedaran grabaciones de las operaciones realizadas dentro del local.
Ese detalle fortaleció la teoría de que los robos se ejecutaron de forma planificada y no como actos improvisados.
Expertos en seguridad logística han advertido que este tipo de manipulación tecnológica se ha vuelto cada vez más frecuente en robos internos relacionados con almacenes, centros de distribución y compañías de envíos.
Parte de la mercancía robada apareció revendida en internet
La investigación avanzó aún más cuando detectives descubrieron que varios de los productos robados se ofertaban públicamente a través de Facebook Marketplace. Las autoridades señalaron que algunos artículos se publicaron a precios extremadamente bajos, incluso desde apenas un dólar, lo que despertó sospechas y permitió vincular parte de la mercancía con los paquetes desaparecidos.
Los investigadores no descartan que parte de los productos ya se hayan revendido fuera de Florida o distribuida mediante otras plataformas de comercio informal.
La reventa de mercancía robada a través de redes sociales y marketplaces digitales se ha convertido en una preocupación creciente para las autoridades estadounidenses, especialmente debido a la facilidad para mover productos rápidamente sin controles estrictos.
Artículos de belleza, perfumes, ropa, electrónicos y accesorios figuran entre los productos más frecuentemente revendidos en este tipo de esquemas.
UPS confirmó despidos y cooperación con las autoridades
UPS confirmó que la tienda involucrada funcionaba bajo un modelo de franquicia independiente, aunque aseguró que colaboró plenamente con las autoridades de Miami-Dade durante toda la investigación.
La empresa también informó que despidieron a los empleados vinculados al caso tras descubrirse el presunto esquema de robo. «La confianza de todos los clientes de The UPS Store es de suma importancia y tomamos en serio cualquier acusación de robo», dice un comunicado de la empresa.
Aunque UPS aclaró que el establecimiento no operaba directamente bajo administración corporativa, el caso generó preocupación entre clientes y pequeños comerciantes que utilizan diariamente estos centros para gestionar envíos nacionales e internacionales.
Florida, especialmente el sur del estado, mantiene uno de los volúmenes más altos de operaciones logísticas y de comercio electrónico del país debido a su conexión comercial con América Latina y el Caribe.
Aumentan los robos internos en empresas logísticas de Florida
El caso de Miami Lakes se sumó a una creciente lista de investigaciones relacionadas con robos internos dentro de empresas de distribución, transporte y comercio electrónico en Florida. En meses recientes, autoridades investigaron casos similares que involucraron a repartidores, empleados de almacenes y trabajadores de compañías de envíos acusados de sustraer mercancías valoradas en decenas de miles de dólares.
En uno de los antecedentes más notorios registrados en Miami-Dade, un inmigrante cubano que realizaba entregas para Amazon terminó bajo arresto en mayo de 2025 tras estar acusado de participar en el desvío de mercancía correspondiente a 13 pallets, provocando pérdidas calculadas en unos 45 mil dólares.
Otro episodio similar salió a la luz meses más tarde, en diciembre de 2025, cuando las autoridades detuvieron a un trabajador vinculado al sistema de repartos de Amazon en Miami por la desaparición de paquetes durante varias semanas. La investigación determinó que el perjuicio económico asociado al caso superaba los 2,200 dólares.
Especialistas en seguridad corporativa han advertido que el crecimiento explosivo del comercio electrónico en Estados Unidos ha incrementado también las oportunidades para delitos internos relacionados con paquetería y distribución.
El enorme flujo de mercancías que circula diariamente por centros logísticos de Miami-Dade convierte a la región en uno de los principales puntos vulnerables para este tipo de operaciones ilegales.
Mientras la investigación continúa abierta, el caso dejó nuevamente en evidencia los desafíos que enfrentan las empresas de logística para controlar pérdidas internas y proteger mercancías en una industria donde millones de paquetes se procesan cada día.





