Gustavo Falcón, el hermano del notorio ‘Cowboy de la cocaína’, Augusto “Willie” Falcón, fue arrestado en Orlando el miércoles después de haber estado 26 años prófugo de la justicia. Falcón había escapado de un encausamiento en Miami donde se le acusaba de hacer entrar en Estados Unidos toneladas de cocaína en los años 80.

El criminal de 55 años y conocido como Taby, fue llevado a la cárcel del Condado de Orlando a las 6:24 p.m. Se cree que comparecerá por primera vez en una corte federal de Orlando el jueves, antes de ser extraditado a Miami.

“Es el último de los Cowboy de la cocaína”, dijo Barry Golden, portavoz del Departamento de Alguaciles Federales en Miami.

Agentes del departamento capturaron a Gustavo Falcón y a su esposa, Amelia, en una intersección de Kissimmee.


Gustavo Falcón tenía licencias de conducción falsas para él, su esposa y dos hijos adultos, todas con direcciones de Miami, apuntó Golden. Aparecían en las licencias con los nombres de Luis Reiss y María Reiss, agregó Golden.

En el 2013, el Departamento de Alguaciles Federales descubrió el paradero de Gustavo Falcón cuando éste se vio envuelto en un accidente automovilístico en el área de Orlando y se vio obligado a usar su licencia de conducción falsa. Ello llevó a que las autoridades pudieran rastrearlo hasta la historia que tenía en el sur de la Florida.

Falcón y su familia vivían en una casa alquilada en Kissimmee, que tras el accidente los alguaciles tenían bajo estricta vigilancia. La familia vivía en el área de Orlando desde 1999, algo que, según Golden, los sorprendió porque pensaban que Falcón estaba oculto en México o en Colombia todos estos años.

“Nos dimos cuenta de todo hace solamente un mes», dijo Golden. “Buscamos su vieja licencia de conducción y vimos que era el mismo Gustavo Falcón que buscábamos».

“Willie” Falcón y su socio, Salvador “Sal” Magluta, eran famosos jefes entre los legendarios ‘Cowboy de la cocaína’ que convirtieron el sur de la Florida en un violento foco de narcotráfico en la década del 80.

Ambos usaban sus lanchas rápidas no sólo para competir en carreras, sino también para traer grandes cargamentos de cocaína desde Colombia a las costas de Miami.

(Con información de el Nuevo Herald)