El 22 % de los empleados públicos de Miami Beach, encuestados por funcionarios de étnica de Miami-Dade, dice que han tratado de sobornarlos en algún momento de su carera, uno de los puntos negativos de trabajar en una ciudad donde corre tanto dinero.


Para una ciudad que ha batallado la corrupción interna, la cifra es una baja positiva en comparación con una encuesta similar hace cuatro años, cuando Miami Beach hacía frente a las consecuencias de varios escándalos serios de corrupción. En el 2012, siete inspectores de incendio y del código fueron sorprendidos aceptando sobornos de un club nocturno en Ocean Drive. Más adelante ese mismo año, un ex director de compras fue acusado de fraude en licitaciones públicas.

En ese momento, 27 % de los empleados reportaron haber recibido ofertas de soborno, y sólo 33 por ciento dijo que había protecciones debida para los denunciantes.

Pero después de reformas que incluyen capacitación en asuntos éticos a los empleados, los resultados de la encuesta sugieren que ese aspecto ha mejorado en el Ayuntamiento, al igual que la moral, y la probabilidad de que los empleados públicos denuncien casos de corrupción es mucho mayor.

Sin embargo, parte de los resultados indican que aunque la incidente de intento de soborno ha bajado, no se ha eliminado.


“No hay duda de que todavía hay mucho por mejorar”, dijo Jimmy Morales, administrador de Miami Beach. “Pero hemos avanzado mucho”.

La encuesta, administrada en diciembre, abarcó a 218 empleados en departamentos donde hay mayores probabilidades de intentos de soborno: compras, código, edificios, estacionamiento, prevención de incendios, finanzas y planeación.

De esos, 100 ya eran empleados municipales antes del 2014 y participaron en la encuesta anterior. Treinta de esos empleados reportaron haber recibido ofertas de soborno en algún momento. La encuesta no les preguntó cuándo les hicieron las ofertas, de manera que pueden haber sido incluidas también en el muestreo del 2014.

En la encuesta de diciembre, 17 personas contratadas después del último muestreo dijeron que les habían ofrecido sobornos.

La encuesta no preguntó si habían aceptado el soborno o si lo habían reportado a sus superiores o a la policía.

El departamento con el mayor porcentaje de empleados que dijeron haber recibido ofertas de soborno fue el de prevención de incendios (36 por ciento), seguido de estacionamientos (35 por ciento) y cumplimiento del código (30 por ciento).

Joe Centorino, director de la Comisión de Ética, dijo que se sentía alentado por los resultados de la encuesta, que muestran que en general los empleados están más contentos, mejor capacitados y protegidos para denunciar infracciones de ética. Entre los aspectos positivos, un aumento de 16 por ciento en la cantidad de empleados que dijeron que sus colegas de trabajo tienen una alta moral laboral.

Centorino, quien fue fiscal estatal, felicitó al gobierno municipal de Miami Beach por llamar a empleados de la Comisión de Ética para crear un programa de capacitación y participar en la encuesta, que no se ha realizado en otras ciudades.

(Con información de el Nuevo Herald)